Cuba en Datos: De bolsillos y billeteras, hablemos del salario

El salario medio de Cuba, según cifras oficiales, creció 102 pesos el año pasado, el incremento más significativo durante el último quinquenio. Aunque insuficiente, los 879 pesos pagados como promedio en 2019 —superior a los 777 pesos del calendario anterior—, son reflejo del aumento salarial visto en el sector presupuestado. Pero otras interpretaciones aparecen si miramos el comportamiento de los territorios y los tipos de actividad.

La reciente publicación “Salario medio en cifras. Cuba 2019”*, de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), resalta, sin grandes saltos, el alza sostenido de este indicador desde 2015. En 2016 subió en 53 pesos, al año siguiente en 27, y en 2018 en apenas 10 pesos.

Con salario medio por encima de los 1 000 pesos están las actividades industria azucarera; suministro de electricidad, gas y agua; construcción; intermediación financiera, y ciencia e innovación tecnológica. Sin embargo y como era de esperar, los mayores incrementos se registran en el sector presupuestado, con aumentos de más de 200 pesos con respecto a 2018 (excepto Salud Pública y Asistencia Social).

Administración pública, Defensa y Seguridad Social es la actividad que reporta la mejor evolución, con un salario medio de 800 pesos, cuando en 2018 fue de 527 y en 2017 de 549.

No obstante, las áreas clasificadas como presupuestadas, salvo Salud Pública y Asistencia Social, siguen por debajo de la media nacional (879), junto con la pesca; la actividad de comercio, reparación de efectos personales; hoteles y servicios; transporte, almacenamiento y comunicaciones.

A partir del mes de julio de 2019 se aplicó el esperado aumento salarial en el sector presupuestado, que benefició a 1 470 736 trabajadores y sus familias. El costo estimado anual de esta medida se calculó en 7 mil 50 millones de pesos, respaldados por el Presupuesto del Estado.

De manera general, el salario medio en ese grupo (Salud Pública; Educación; Cultura y Deporte; Administración Pública; Comunales; Vivienda y Defensa) se elevó a 1 065.


Importante aclarar que no se trató de una reforma salarial, sino de un alza de las remuneraciones, “que es a lo que podemos llegar ahora”, como explicó en aquel momento el presidente Miguel Díaz-Canel. “No es el incremento salarial final al que vamos, pero es bastante significativo para las condiciones en las que estamos”.

Tiempo atrás, el sector empresarial ya había sido beneficiado durante el proceso de perfeccionamiento de la empresa estatal socialista. El salario medio se incrementó de 524 pesos en el año 2013 a 891 al cierre de 2019; mientras el pago por la distribución de utilidades supera los 1 500 pesos como promedio y en algunas empresas se paga, además, 13 CUC de estimulación, de acuerdo con fuentes del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

Sectores beneficiados con aumentos de salarios en los últimos tiempos:

Trabajadores de la Unión Eléctrica que participan directamente en las actividades de operación y mantenimiento de la generación
Sector del turismo
Pago adicional para los trabajadores que se desempeñan en la perforación de pozos de petróleo
Atletas de alto rendimiento, entrenadores y especialistas del deporte
Trabajadores de la Zona de Desarrollo Especial del Mariel
Sector de la Salud

Monedero territorial

Los números revelados por la ONEI hablan también de un comportamiento desigual entre las provincias. Artemisa exhibe el mejor salario medio (989), superior al nacional. Asimismo hay otros lugares cuyos salarios son mayores que los del país: Ciego de Ávila, Matanzas, Villa Clara y La Habana.

Por su parte, las provincias orientales Granma, Santiago de Cuba, Guantánamo y el Municipio Especial Isla de la Juventud tienen un salario mensual promedio inferior a los 800 pesos.

Para que el trabajo remunerado sea “la fuente principal de ingresos que sustenta condiciones de vida dignas, permite elevar el bienestar material y espiritual y la realización de los proyectos individuales, colectivos y sociales”, como reconoce la Constitución de la República en su artículo 31, inevitablemente es necesario una reforma salarial que reacomode los eslabones de una pirámide que ha estado durante mucho tiempo invertida.

Un hecho que no está aislado del proceso de reordenamiento monetario al que se encamina el país y que como bien expresara el General de Ejército y Primer Secretario del Partido Comunista, Raúl Castro Ruz, “facilitará crear las condiciones requeridas para superar los nocivos efectos del igualitarismo y hacer realidad el principio socialista que expresa de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo”.

*Para este análisis nacional se tuvo en cuenta las Unidades Presupuestadas, Empresas y Organizaciones Económicas, Sociedades Mercantiles Cubanas, Empresas Mixtas, Asociaciones y Fundaciones y las Organizaciones Políticas y de Masa.

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