Familiaridad acrítica, un peligro ante la Covid

Existe una frase muy utilizada en nuestra cotidianidad, que refleja una de las esencias de nuestra cubanía: “a todo uno se acostumbra”. Y aunque puede parecer una ventaja ser capaces de adaptarnos a nuevas situaciones y problemas, también encierra un gran riesgo.


¿Cuantos de nosotros hemos dejado de informarnos diariamente sobre las cifras de Covid-19 en nuestro país? ¿Cuántos nos reunimos en celebraciones durante fin de año, sin utilizar el nasobuco porque “estamos entre familia”? ¿Cuántos hemos dejado de lavarnos las manos con frecuencia, desinfectar superficies y mantener pasos podálicos en las entradas de las casas?

Son interrogantes que cada día van teniendo mayores respuestas afirmativas, a pesar de la creciente cifra de casos de Covid-19 en nuestro país, en la última semana.
Pasada la alarma inicial de la nueva pandemia, otros temas han capturado nuestro interés y hemos desarrollado una familiaridad acrítica con la situación epidemiológica que aun vivimos, confundiendo “nueva normalidad” con regresar a viejos modos de actuar.

Sin embargo, la nueva normalidad implica aprender a actuar diferente, a adoptar nuevos estilos de vida que nos permitan convivir con la pandemia, manteniendo a raya su incidencia.

Acostumbrarnos era casi inevitable, es un mecanismo de defensa psicológica ante situaciones que nos generan malestar de manera prolongada, una forma de reestablecer el equilibrio con nuestro ambiente. Por eso, es tarea de primer orden las campañas de mensajes que sensibilicen a las personas con el tema, el trabajo en las comunidades con los diferentes grupos de edades, las medidas diferenciadas en cada territorio según la incidencia de la enfermedad.

Pero sobretodo, se debe apelar a la responsabilidad individual, comprendida como un valor intrínseco de nuestro comportamiento. No basta con que sea forzada mediante medidas y sanciones que solo se cumplen cuando la autoridad esta presente. Resulta indispensable entender que aprender a cuidarnos es apostar por la vida, por la salud y por Cuba.

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