Guardianas de la semilla

Es tuyo y ya lo amas, aunque apenas mide cuatro centímetros y pesa alrededor de ocho gramos. Dejó de ser un embrión y en la oncena semana gestacional es un feto en términos médicos, pero para ti, que lo llevas en el vientre, es tu bebé.
Ha comenzado con el ciclo de formación de una nueva vida, otro, para defenderla.
Y es en la Consulta de Genética Comunitaria de cada municipio donde trazan tu mapa y diseñan el itinerario de una travesía, que será más segura y hermosa si te dejas acompañar y guiar.
Este servicio de la Atención Primaria de Salud, se distingue en #Jaruco, #Mayabeque, por su excelencia.
En ese departamento, dos especialistas de Asesoramiento Genético, la Dra. Mabel Rodriguez Díaz y la Lic de Enfermería, Zuleivy Perez Herrera, no pierden pie ni pisada a la embarazada ni a su futuro bebé.
La Dra. Mabel, con su brillo de ángel, es experta en averiguarlo todo, desde el más mínimo padecimiento hasta la preocupación más insignificante.
Pone sobre la mesa la familia, la herencia, el estado físico y emocional de cada paciente con precisión milimétrica, para enlazar cada dato, identificar y prevenir los riesgos.
La enfermera Zule, como suelen llamarle, es igual de estricta y meticulosa, tal para cual, diría yo.
A ella, nada le pasa por alto, de modo que con la perseverancia de una hormiga, organiza las consultas, documenta las historias clínicas, conserva las muestras y controla su traslado.
En su cabeza tiene tatuados los calendarios de cada mamá y cada bebé, así que disfruta actuar como la memoria de sus pacientes recordando, sin equivocarse, fechas de ultrasonidos, exámenes de laboratorio y otras pruebas.
Y es mucho lo que ambas se encargan de procesar. A partir de la semana once, se indican, como mínimo, seis ultrasonidos, entre ellos, el ecofetal, que en #Jaruco, se garantiza a la totalidad de las embarazadas.
Con ese seguimiento, al que se añaden muchas pruebas de sangre, se buscan marcadores de enfermedades cromosómicas y se descartan defectos congénitos.
Solamemente, en lo que va de 2020, captaron a 130 gestantes a las que brindaron cerca de cuatro mil atenciones.
Las consultas a los lactantes siempre huelen a jardín en la Consulta de Genética Comunitaria de Jaruco, y superan las seis mil, hasta el noveno mes del año.
Motivos para celebrar, tienen de sobra estas guardianas de la semilla: cero defectos congénitos y nada de fibrosis quística en el recién nacido, hasta ahora.
Pero no bajan la guardia ante los desórdenes nutricionales, las enfermedades crónicas y el embarazo cada vez más frecuente en edades extremas: la adolescencia y después de los 35 años de edad.
Parte fundamental de su labor es aconsejar, educar y prevenir, y lo hacen sin cansarse y con especial ternura, tal como lo haría una madre o el amigo mejor.
Y es así, con ciencia y con cariño, como trabajan la Dra Mabel y la Enfermera Zule, esas son sus armas para defender la vida.

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