La historia de Jaruco contada sobre ruedas.

Curiosamente el mes de octubre deviene en fecha especial para contar la historia de la transportación en Jaruco por varias coincidencias. He aquí los ejemplos.


terminal-omnibus-ruta-44Octubre de 1903. Un suceso inusual se produce. El Presidente de la República de Cuba, Tomás Estrada Palma llega a la Ciudad Condal de Jaruco y es recibido por  los miembros del Ayuntamiento y los jueces del territorio, con el Teniente Alcalde José María  Zayas al frente. El motivo de su visita se debía a que el Alcalde Francisco Calderón se encontraba ese día en un juicio oral en la Audiencia.


El gobierno del municipio preparó un recibimiento amistoso, con la participación de los escolares que regaron flores y cantaron el Himno Nacional, seguidos de los vecinos de la zona urbana y los barrios rurales. Comisiones del pueblo le entregaron SOLICITUDES a Estrada Palma, en las cuales le pedían colaboración para construir carreteras.


Indudablemente que el tema de los viales fue un objetivo primordial de la comarca jaruqueña. Después de la visita de Tomás Estrada Palma, en el mes de diciembre de 1903, los vecinos se reunieron en la Sociedad de Recreo para concordar acerca de la colaboración con el Gobernador, en el acto de construir la carretera que debía enlazar al pueblo con la Estación de Ferrocarril. Presidida por el Alcalde Francisco Calderón, la asamblea tomó acuerdos importantes como, la facilitación gratis de la piedra a emplear.


Inmediatamente después, en enero de 1904, los pobladores de Caraballo abogaron por la calzada que debía unir a Caraballo con Bainoa, pero el Gobierno Provincial priorizó el inicio del proyecto en Jaruco, cuando envió una comisión suya durante el propio mes, con el famoso ingeniero cubano de aquellos años, Benito Lagueruela al frente del sector técnico.


Claro está, que sin las carreteras apropiadas también las comunicaciones entre Jaruco y los municipios vecinos fueron muy difíciles. Después de hecho el tramo entre la Ciudad Condal y San Antonio de Río Blanco, y de Bainoa a Caraballo, comenzó a funcionar en el año 1906, el primer servicio de guaguas tiradas por caballos. El dueño del novedoso negocio fue el caraballense Federico Díaz, y tuvo una aceptación total.


tren-jaruco-cubaPero, a medidas que iban surgiendo nuevas calzadas y calles en los alrededores de Jaruco, fue tomando auge la transportación vial. Para 1915, el ciudadano español Alfredo Flores, estableció un negocio de venta de automóviles en Cuatro Caminos, en Caraballo, además de una Compañía de Ómnibus que daban viajes diarios a La Habana, llevando a la quiebra a Manuel Díaz, residente en  el mismo poblado, quien se vio obligado a rendirse ante la competencia, después de haber mantenido el negocio de guaguas tiradas por caballos, inaugurado por Federico Díaz hacía diez años atrás.


Aunque se logró un mejor transporte por algunas carreteras, su mantenimiento era casi nulo, por lo que su deplorable estado y el de las calzadas eran criticados de manera asidua en los periódicos de la época, incluyendo el local, “El Heraldo”.


Aunque parezca absurdo, el desarrollo de las carreteras y la transportación en Jaruco, estuvo muy ligada a la política. Eso se explica de la siguiente manera. Aunque no se conservan facturas que documenten la inversión de algún presupuesto de la alcaldía jaruqueña, dirigida por Víctor Simón López, en1920, el municipio debió haber participado de alguna manera en la construcción de la carretera que unió a la Ciudad Condal con San José de las Lajas ese año.


Lo que sí se conoce es que sus cimientos se estructuraron con macada, nombre por el cual se reconocía al proceso mediante el cual, las piedras son machacadas y aglomeradas empleando un martillo o compresor cilíndrico. Parece ser que esta fue la única obra social relevante en esa fecha y algunas de los subsiguientes.


Continuando con el tema de la política, Juan Bruno Zayas, transitó por el codiciado puesto de Alcalde de Jaruco entre 1922 y 1926. Durante su mandato ocurrieron algunos cambios en el distrito y comenzó a funcionar la electrificación de los trenes de Hershey, el 5 de octubre de 1922, beneficiándose el ramal de Bainoa. También fue fundada la Empresa de Ómnibus de Alfredo Flores y Emilio Corominas ese año. Las guaguas partían de Santa Cruz del Norte, tomaban la carretera  del Pino, recorrían Caraballo, San Antonio de Río Blanco, Jaruco, Tapaste, San José de las Lajas y llegaban a La Habana, tras un viaje que duraba 6 horas, en la ida y la vuelta, debido a dos factores: la distancia de 70 kilómetros aproximadamente y varias carreteras aún sin asfaltar.


En cuanto al impulso de las vías férreas, otra importante inversión para el desarrollo de la transportación, la Ciudad Condal se benefició cuando la Corporación Hershey abrió al público el ramal Jaruco, el primero de junio de 1931, electrificado hasta el chucho Cabrera.


Ruta-49-santa-cruz-jarucoPor otra parte, el 18 de enero de 1933, funcionó por primera vez la Ruta 49 de los “Ómnibus Aliados” y el recorrido partía Santa Cruz del Norte, pasando por Hershey hasta llegar a San Antonio de Río Blanco del Norte, en donde realizaban un transbordo coordinado hacia Caraballo, con otros vehículos de la línea, para continuar el viaje hacia Jaruco, Tapaste, San José de las Lajas y llegar finalmente a La Habana.


A la par, la compañía de guaguas “La Unión”, mantuvo su ruta desde Santa Cruz del Norte hasta La Habana y un carro directo entre Caraballo y La Habana, realizando el viaje cuatro veces al día. Sin embargo, a pesar del buen servicio y aceptación por parte de la población las guaguas de “La Unión”, fueron retiradas en 1936, luego de una maniobra de los organismos de transporte de la época, para favorecer a los Ómnibus Aliados. Un tiempo después, “La 49” fue vendida.


Gracias a la colaboración del periodista Francisco Martínez Chao, comparto esta historia con fotos de la época. Si le gusta este artículo compártalo con sus amigos en las redes sociales.

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