Un ippon de emociones en el hockey

VERACRUZ.—Desde que Mileysis Argentel cantó el himno nacional a todo pulmón junto a sus compañeras en la ceremonia inaugural del partido final por el título del hockey sobre césped, supe que la decisión de dejar de escribir una segura crónica del triunfo de los dos equipos de judo, había sido la correcta. Solo habría que esperar que las muchachas de los bastones y la pelota, dieran también un ippon dorado.

La capitana de las hockeistas nos había dicho en La Habana, que la medalla de la dignidad la llevaban en su pecho para exponerla aquí en pos de conseguir la de oro. Y no se equivocó, la disputa del primer lugar de este deporte en los XXII Juegos Centroamericanos y del Caribe estuvo preñada de suspenso, dramatismo, emociones y sobre todo de mucha entrega en el césped sintético del Centro de Alto Rendimiento, en las afueras de esta ciudad.

 

Aunque fueron dominicanas las oponentes, ellas le dieron un aire de ese género musical tan de moda hoy, el de fusión, pues al merengue lo bañaron con el tango. La plantilla quisqueyana mostró a varias jugadoras argentinas, además de estar conducidas por un colectivo técnico de entrenadores de ese país, toda una potencia mundial en esta disciplina.

Cuba anotó por intermedio de Marisol Sierra a los 33 segundos del inicio y mantuvo un esquema basado en certeros pases que le dieron control de la pelota y el medio del campo, exponiendo una segura transición desde su zona defensiva a la de ataque. Sin embargo, después de la primera mitad del tiempo inicial, cambiaron la propuesta hacia pases largos y las ventajas desparecieron, con la lógica consecuencia de los dos goles que despidieron la manga de apertura.

 

En la segunda, abrieron las líneas halando las marcas para que Dannay Solis anotara dos veces, una para empatar y otra poniendo delante a su escuadra. Pero un error en la defensa abrió la puerta de portería de la Mayor de las Antillas.

 

Los seis penales corner que fallaron las dirigidas por Eduardo Aroche llevaron al encuentro al emotivo shot out, una especie de tanda de penales, pero con cada jugadora que cobra desde 22 metros y 90 centímetros en un uno a uno contra las porteras. Las dominicanas fallaron tres y las cubanas con Marisol Sierra, sellaron la victoria. La victoria se selló 7-3.

 

“Si tuviera que definir a mis compañeras, las calificaría con unas Marianas Grajales, fue derroche de coraje lo que nos dio esta medalla de oro. Creo que somos superiores, pero en un choque final, no hay enemigo pequeño, insisto, fueron muy valientes, muy decididas en todo el juego, amén de los errores”, apuntó la capitana.

 

“Estoy muy feliz, un gol es la realización de una jugadora, imagínate dos en una final, que nos representaba tanto para nosotras, para la delegación y para todo nuestro pueblo”, nos dijo Solis, a quien no lo cabía una emoción más en su humanidad.

 

Se han vivido instantes de dramatismo, de combatividad en cada presentación de los deportistas de la región en estos Juegos, pero lo que hicieron en esa cancha dominicanas y cubanas hizo palpitar a quienes tuvieron el privilegio de estar allí, en una velada que empoderó a la Mayor de las Antillas y a Marisol Sierra, la líder goleadora del torneo.

¿Y la crónica del judo? La escribieron las y los judocas llenos de premios mundiales, que compitieron aquí con humildad, pero con ese nivel que los ha hecho estar en la corte del planeta tatami. Se despidieron con los títulos por equipos que entregó Veracruz-2014 y con 13 de los 18 pergaminos de campeones.

 

Autor: Oscar Sánchez Serra, Enviado especial | Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.