El periodista es un soldado de la Revolución

“La prensa no puede ser en estos tiempos de creación, mero vehículo de noticias, ni mera sierva de intereses, ni mero desahogo de la exuberante y hojosa imaginación”. Ese es el blasón de José Martí, su código y adarga.


Así calificó el periodismo el más Universal de los cubanos, y hoy cuando los soldados de la palabra y la pluma de esta aguerrida Isla celebramos el Día de la Prensa Cubana y el aniversario 123 de Patria, periódico fundado por el Apóstol, la sentencia martiana debe ser nuestra adarga y nuestro escudo.


Cuenta Ramón Becali, reconocido cronista teatral y cinematográfico, combatiente del Movimiento 26 de Julio y miembro fundador de la Unión de Periodistas de Cuba, en su libro Martí corresponsal, que el Apóstol prefirió, deliberadamente, ser corresponsal, primero porque su constante peregrinaje así lo exigía, y en segundo término porque es ésta la forma de periodismo más independiente y sugestiva.


Pero, donde el Martí periodista alcanza su gloria mayor, la meta anhelada, su cima, expresa Becali, es como corresponsal de Patria, el periódico de la revolución. Desde las páginas del rotativo fue actor, héroe y relator de la guerra que él soñó y ayudó a forjar.


Y es que el periodismo es para Martí tribuna, confesionario y trinchera de ideas. En sus cuartillas flamea su sed de avizorar, su don de veedor imponderable Juan Marinello sentenciaría, “Parece innegable que fue el periodismo, un periodismo distinto, en que se vuelcan el gran escritor, el gran revolucionario y el gran artista, el campo donde alcanza nuestro Héroe Nacional su más alto nivel”.


Por eso y con más razones que nunca, hoy cuando el enemigo utiliza los más sofisticados medios para desestabilizar la Patria que sonó el Apóstol, los profesionales de nuestra prensa en pleno siglo 21 tenemos el sagrado deber de encaminar, explicar, enseñar, guiar, trabajar. Ya lo dijo Martí, “tiene la prensa periódica altísimas misiones: es la una explicar en la paz, y en la lucha fortalecer y aconsejar; es la otra hacer estudio de las graves necesidades del país, fundar sus mejoras y facilitar la obra de administración que rige”.


Honremos en esta hora al mártir de Dos Ríos, y seamos dignos seguidores de su ejemplo y de su obra, para que los periodistas cubanos continuemos siendo soldados de la Revolución.