Sergio Ramos, una ráfaga por La Habana

Los balcones del edificio 19, en la calle Habana, una arteria estrecha paralela a la añeja Monserrate, estaban repletos, sin espacio para respirar. Desde ahí, todos disfrutaban de la mejor panorámica del Área Deportiva Camilo Cienfuegos, también saturada con cientos de niños y jóvenes aficionados al fútbol.

 

En ese punto céntrico de La Habana Vieja, Sergio Ramos, uno de los jugadores más mediáticos del Real Madrid y la selección española, compartía en un minipartido con algunos jóvenes de la comunidad como parte de su visita relámpago a nuestro país, en funciones de embajador de buena voluntad de la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

“Jugó con los juveniles de La Habana Vieja, logró una asistencia, marcó un gol y en la celebración hizo los mismos gestos de Cristiano Ronaldo, una broma que todos disfrutaron”, relató a Granma Anthony Herrera, niño de unos 13 años ataviado con una camiseta azulgrana de Neymar Jr.

“Soy del Barcelona, pero quería ver a Ramos de cerca, es una estrella”, confesó el pequeño, que como muchos tuvo la oportunidad única de compartir con un crack del fútbol en la actualidad, de visita en Cuba por una causa bien noble.

“Hoy empieza mi viaje con Unicef. Deseando llegar a Cuba y conocer más de cerca el país”, escribió Ramos en las redes sociales después jugar con su selección ante Bielorrusia y partir hacia La Habana.

Y así fue, en la capital solo estuvo 24 horas, pero las aprovechó al máximo en encuentros con La Colmenita y en la escuela Vo Thi Thang, del municipio de Playa, oportunidades idóneas para intercambiar y conocer de cerca la realidad de la niñez en Cuba.

 

Por Aliet Arzola Lima | Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

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