RADIO JARUCO

Che

En la cafetería, un hombre sacaba su billetera para comprar una botella de ron. Se notaba su origen campesino por las manos callosas, la piel curtida por el sol y porque llevaba esas botas de agua que suelen usar sobre todo, aquellos que laboran con el ganado. Bajo el sombrero se asomaban las arrugas que se pronunciaron más cuando dio las gracias y sonrió al dependiente.

 

En un pueblo como Jaruco es común encontrar a un personaje con tales características, pero si me detuve a detallarlo bien fue porque vi en su billetera una foto del Che como si se tratara de un familiar o un amigo.

 

Sé que como ese campesino millones de personas en el planeta llevan la imagen del Che en camisetas, tatuajes, llaveros, gorras y otros objetos. Y no se trata del mero hecho de mostrar un rostro atractivo como el del Che, sino el modo que halla mucha gente para contar y cantar quienes son y qué quieren para si mismos y para el mundo.

 

La estampita que llevaba el campesino era una reproducción de la fotografía tomada por Korda, el fotógrafo cubano ya desaparecido, en La Habana el 5 de marzo de 1960, durante el acto multitudinario en la Plaza de Revolución tras la explosión del barco La Coubre, un hecho terrorista que provocó la muerte de 75 personas.

 

Esa misma imagen puede verse en estatuas, monumentos y banderas; en los más diversos objetos y en los sitios más insospechados. Pero lo más singular es el modo que, sobre todo, la juventud ha hecho suya la figura del Guerrillero Heroico para mostrar su inconformidad y gritar su rebeldía.

En Cuba es común ver en muchos hogares afiches o portarretratos con su imagen y si preguntas, incluso a los niños más pequeños, estos pueden resumir en esta frase Seremos como el Che, el significado y la dimensión que encierra.

 

También en la Higuera, Bolivia hay una estatua con la misma imagen del Che que tiene el campesino de Jaruco en su billetera. La efigie está situada próxima a la escuelita donde fue asesinado el héroe argentino cubano hace 48 años.

 

Por estos días el camino hacia ese sitio se puebla de peregrinos que van al encuentro del Che, entre ellos los cinco héroes cubanos quienes cumplirán una promesa que nació en las cárceles del Imperio donde hallaron en la historia del Che la virtud para resistir, confiar y perseverar en la justicia.

 

Hoy la figura del Che permanece intacta en la conciencia de la humanidad que se obstina en la conquista de un mundo mejor.

 

Y creo que más que un icono en el terreno político, Ernesto Guevara de la Serna logra hasta hoy trascender las barreras del tiempo y el espacio porque sencillamente continúa siendo el maestro, el padre, el hermano, el amigo.