Calidad y cambios necesarios en la pelota cubana

La reciente derrota, estrepitosa por cierto, del Villa Clara de Cuba en la Serie del Caribe y algunos hechos violentos ocurridos dentro de la 53 Serie Nacional de Béisbol, traen otra vez el tema sobre la calidad real de la pelota cubana.

 

Sobre lo ocurrido en la Serie del Caribe y el regreso de un elenco de nuestro país a esta cita beisbolera, mucho se ha hablado, algunos no querían refuerzos, creo que el papelazo hubiera sido mayor, y otros dígase Rodolfo García, mi colega de la televisión dejó entre ver, al final del evento eso sí, que se tenían que reforzar aún más.

 

En este punto es necesario entender que cuando hablo de papelazo para definir la actuación del Villa Clara de Cuba, no me refiero a su director Ramón Moré, aunque evidentemente no se reforzó con algún otro lanzador o tomó algunas decisiones equivocadas, ni tampoco le achaco la culpa al grupo de entregados peloteros que participó, aunque algunos como Freddy Asiel dejaron mucho que desear.

 

El papelazo fue el del béisbol cubano de manera general. Cada vez que llega un torneo internacional y armamos cualquier equipo para representarnos, los encargados de la prensa en los medios nacionales y los comentaristas de la pelota hablan y siembran la semilla de la victoria y el favoritismo para nuestros conjuntos, algo que sinceramente ni ellos mismos se creen, no se porqué siguen haciéndolo.

 

Lo dije cuando el Tercer Clásico Mundial, antes de, no podemos aspirar a la victoria con un torneo nacional tan mediocre como nuestra serie doméstica y sus 16 equipos. Tal es así que desde el ya lejano 2007 no ganamos un torneo de pelota en ninguna categoría a nivel internacional, ya Cuba pierde con cualquiera, desde el Holanda B, como en el mundial de Panamá, hasta Alemania, el Holanda A, en el Clásico y los niños de escuela de Estados Unidos nos humillaron con sus cinco victorias y la forma de conseguirlas en el tope bilateral celebrado en 2013 en tierras norteñas.

 

Como pretender que sin calidad, profesionalidad, dominio del juego técnico-táctico, sin conocer otros lanzamientos más allá de rectas en su mayoría sin la velocidad necesaria, algunas curvas y la multiusada slider, lleguemos a un evento repleto de personas que saben lo que hacen y a que juegan, con un nivel superior en toda la línea y les ganemos, es como pretender que nuestro Mijaín López le gane una carrera a Usaín Bolt o que este le gane en el colchón al astro pinareño.

 

Serie del Caribe aparte, y lo digo con una crudeza que me parte el alma, nuestra pelota no sirve, o no tiene el nivel para enfrentar a nuestros principales rivales en la arena internacional. Nuestras series nacionales son un espejismo forzado que nos obligan a ver año tras año un puñado de personas que no se cansa de hacer y deshacer a su antojo, todo para seguir matando la pelota cubana en el corazón del aficionado, para seguir hundiendo nuestra pelota hasta el punto que el cubano muchas veces quiere ver perder a su selección nacional con tal de ver si llegan los cambios necesarios. Me refiero por supuesto a la actual Comisión Nacional de Béisbol de Cuba y por supuesto a su Presidente Higinio Vélez Carrión y su camarilla de incapaces.

 

La Comisión miente, esconde información, la manipula a su antojo, dice una cosa hoy y hace otra mañana, siempre evade el análisis objetivo de una situación determinada, le pasa la mano a quien quiere sobretodo a Víctor Mesa, quien el año en que le lanzó tierra a un arbitro en los ojos en medio de un juego de pelota en la Isla de la Juventud, el 20 de marzo de 2012 recibió como estimulo y medida educativa la dirección por cuatro años del equipo Cuba.

La Comisión, y o el país, se aferran a mantener un evento de 16 equipos que cada año ve más diezmada su calidad por las reiteradas deserciones o sanciones para aquellos que quieren abandonar la pelota de la Isla de forma ilegal, además 16 equipos en un país de poco más de 11 millones de habitantes cuando todos y cada de ellos tienen la mitad prácticamente de sus nominas llenas con jugadores sin nivel para el evento elite de un país.


Fue la Comisión Nacional la máxima responsable de lo sucedido el 17 de febrero en el Victoria de Girón, cuando Demis Valdés golpeó con un bate a Ramón Lunar y casi mata a Freddy Asiel Álvarez. Esa Comisión es culpable por que Osvaldo de Paula el árbitro principal del encuentro, expulsado posteriormente tenía fresco en su cabeza la medida absurda e injusta de la susodicha Comisión cuando expulsó al imparcial Lorien Lobaina por votar de un juego a Vladimir García cuando golpeó intencionalmente al propio Lunar el 22 de diciembre pasado.

 

Es esa misma Comisión la que no sancionó a Vladimir García por volver a golpear al primer lanzamiento al pobre Ramón Lunar y ahora quiso ensañarse por su incapacidad y tolerancia con Freddy Asiel Álvarez, que se equivocó cierto, pero que no mereció la separación por el resto de la serie nacional, como tampoco Demis el "mambí" Valdés, mereció la suya de ser expulsado por un año, este vulgar asesino quien admitió luego y cito textualmente: "...Salí a pegarle a Freddy Asiel por la rabia que sentía, al ver que nadie paraba eso..." este personaje merecía con toda justicia ser expulsado de por vida y enfrentar un proceso penal por lesiones e intento de homicidio premeditado, sus palabras confirman que salio a hacer daño con toda intención.

En fin la Comisión y su actuación da asco, no dieron la cara se escudaron como otras veces en unas medidas injustas y desproporcionadas, y un montón de palabritas bonitas y frases hechas como si el aficionado cubano fuera un vulgar ignorante. Hasta cuando nos faltaran al respeto desde la comisión Higinio y su tropa, no lo sé pero de seguro ya nadie les cree nada.

Aún esperamos por la conferencia de prensa prometida después del Clásico, pero como Víctor Mesa tan cordial y educado como no es, afirmó al periodista Enrique Ajó en el partido del miércoles pasado Matanzas-Holguín, él no tiene que hablar con la prensa, él esta por encima de la prensa y del pueblo y seguro también de la madre de los tomates.

La realidad de la pelota cubana es triste, y lo peor, no se avizoran cambios radicales en el horizonte.

 

Para terminar este trabajo traemos unas declaraciones a televisora ESPN deportes del Vicepresidente de la Federación Internacional de Béisbol, el doctor cubano Antonio Castro Soto del Valle donde dice y citamos: "... Los aficionados no tienen que seguir perdiendo a sus peloteros, o verlos partir a jugar en otras ligas y luego no ser capaces de volver a integrarse con el equipo nacional cubano".... "Creo que nuestros peloteros que entrenaron aquí, se ganaron el derecho de ir a jugar en otras ligas y a medirse con un nivel más alto. Ellos deben ser capaces de hacerlo -sin miedo- y volver a jugar con su selección nacional. Y luego, en una u otra forma, jugar también en la liga nacional aquí en Cuba. Entonces nadie pierde. Y ellos no tienen que ser separados de su familia, de sus amigos"

 

Tony Castro más adelante afirmó: "Déjame decirte, los jugadores de béisbol son queridos por todas las personas aquí en Cuba. Si un jugador viene con millones, todo el mundo va a querer a este tipo, seguro, porque el béisbol en Cuba es diferente. Lo más importante para la gente no son los millones. Lo más importante para el pueblo cubano, para los fanáticos, es ver a este chico jugar al más alto nivel"

 

Estas declaraciones demuestran como la visión sobre nuestra pelota debe cambiar. Hay que revolucionar nuestros conceptos, para traer más recursos al béisbol cubano para desarrollar las categorías inferiores y balancear el nivel en las de mayores, hay que jugar en otras ligas lo más que se pueda y no seguir aferrados a una serie nacional poco objetiva y unirnos para tener un equipo Cuba que aspire a todo y que pueda llegar a un Clásico Mundial como un equipo respetado por todos, algo que ya sinceramente no ocurre. La pelota cubana está tocando fondo ante los ojos tristes de sus millones de aficionados que tienen por ahora las manos atadas para impedirlo.

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