Los Gurriel: ¿el tiro de gracia?

Yuliesky Gurriel, o los Gurriel, o quizá, los dos hermanos Gurriel, se convirtieron en las palabras más dichas en Cuba en los últimos tiempos, y es que el abandono en horas de la madrugada del lunes 8 de febrero, justo antes de regresar al país tras intervenir en la Serie del Caribe de República Dominicana, es un autentico bombazo para la pelota cubana y más allá.

 

Yuliesky Gurriel es junto a José Ariel Contreras y Orlando el “Duke” Hernández, el otro pelotero con la carrera más sólida que abandona la Isla para cumplir el sueño de las Grandes Ligas, en Jaruco y cada rincón del país los criterios de los aficionados van en todas direcciones, desde denigrarlos hasta entenderlos y apoyarlos en algunos casos.

 

Lo cierto es que la familia Gurriel, y nadie puede negarlo ha gozado de ciertos privilegios que no tiene casi nadie dentro y fuera del deporte, no voy a caer en las casas que tenían en Sancti Spíritus, pero recordemos, cuando para pasarse de un equipo a otro en la Serie Nacional era muy, muy complicado y el INDER en cada provincia se oponía a esto, desde el Yayabo se “aprobó” el traspaso de los tres hermanos Gurriel a Industriales con la justificación, corroborada incluso por la mismísima Comisión Nacional, de que los tres hermanos debían cuidar a su padre enfermo del corazón en la Habana cerca de los mejores hospitales, ese padre “enfermo” que ha viajado desde entonces varias veces al extranjero incluida dos a Miami. Quizá alguien en la Comisión explique, ¿quién cuidará ahora a Gurriel papá?.

 

Fue el Yuly en que no quiso ir a Japón a cumplir con su segundo año de contrato en las filas del Yokohma Dená Bay Stars, y argumentó una lesión que no se creyó nadie, pues en la Comisión y Federación Cubana se lo dejaron pasar y nada ocurrió, igual con el hermano, y luego fue el primer deportista cubano después de la Revolución en negarse a representar a nuestro país, ¿recuerdan los pasados Panamericanos?, y nada ocurrió, ahí mismo me acordé de Dayron Robles, pero su apellido no es Gurriel, que hacía literalmente aquí lo que le daba la gana, incluso tenía su propio personal de trabajo dentro de los Industriales.

Otro duro golpe para la pelota cubana en la fuga de Yuliesky y Lourdes Junior, es el tema de las futuras negociaciones entre Cuba y Grandes Ligas para dejar que los peloteros criollos jueguen en ese béisbol sin tener que abandonar el país y establecer residencia permanente en otros, pues Yuliesky y su hermano entraban en el pequeño grupo de avanzada con que contaban nuestro federativos para negociar. La Comisión perdió la, joya de la corona.

A favor del espirituano, sin dudas uno de los mejores peloteros cubanos que hemos visto, decir que él nunca ocultó su deseo de jugar en Grandes Ligas, y esperó por la negociaciones que no llegaron y para él, el tiempo es oro, pues a su 31 años no le queda mucho en la cúspide de su forma, imagino que debió permitírsele lo que a Alexei Bell, irse legal y buscar un contrato.

El Yuly y su hermanito emprendieron quizás el camino equivocado pero son el resultado de la política equivocada que se concibe desde hace mucho tiempo en las oficinas de la Federación y Comisión Nacional de Béisbol. Los Gurriel entran ahora en los más de 340 peloteros cubanos que abandonan la Isla sólo en los últimos dos años. Hay que buscar medidas pues de lo que no me queda duda, por triste que me ponga, es que la pelota cubana en su forma actual murió ya, y sus actuales dirigentes también, a ellos más que a nadie, los Gurriel le dieron el tiro de gracia, y además lo que me produce más tristeza es el saber que no serán los últimos en marchar… 

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