Salvemos a la mujer

El pasado ocho de marzo como cada año fue celebrado el Día Internacional de la Mujer en todo el planeta, felicitar a ese ser tan especial constituye un acto de nobleza e intentar a toda costa hacerla feliz es una obligación de todos. Sin embargo la situación de la mujeres hoy un tema muy delicado a nivel intrenacional, sobre ella y los peligros que corre versa este trabajo.

Desde Clara Zetkin Y Rosa Luxemburgo, dos mujeres que hicieron posible con su lucha difícil conseguir que la mujeres recibieran mejores tratos y ponerla en igualdad con los hombres, mucho llovió y de forma general hay que admitir que salvo excepciones la mujer sigue siendo discriminada y vejada en gran parte del mundo.

 

La Mujer ha tenido que sufrir disímiles atropellos, abusos, y se ha visto relegada por el hombre y una sociedad eminentemente machista, a un segundo plano.

Mucho se ha batallado por lograr ubicarla en su justo lugar, pero, y siempre hay un pero, aún en nuestros días el ser más hermoso y tierno que habita la Tierra, no recibe para nada el trato que merece por la denigrante mayoría de la sociedad reinante en el mundo.

La violencia doméstica, la marginación social, y la prostitución son algunos ejemplos que arrojan resultados extremadamente alarmantes sobre la forma de vida de la gran generalidad de las féminas a nivel planetario.

 

Según un informe del Banco Mundial se estima que violencia contra la mujer es una causa de muerte e incapacidad tan sería como el cáncer, y una causa de mala salud más frecuente que los accidentes de tráfico y la Malaria juntas.

En este Mundo nuestro, una de cada tres mujeres sufre de violencia doméstica, ha sido violada o es extorsionada de alguna forma por empresas u hombres que han tenido que ver con su vida.

 

En Estados Unidos cada nueve segundos una mujer es maltratada por su esposo, novio o amante; por causa de la violencia doméstica mueren cada año más de 60 millones de mujeres y niñas.

 

La violencia contra la mujer continúa entre las primeras causas de muerte en el mundo tanto como el cáncer, siguen siendo las mujeres solteras, de bajo nivel cultural, trabajadoras o estudiantes las más vejadas.

 

Otro de los crímenes cometidos contra las mujeres y que causa estupor en el planeta es la trata de féminas con motivo de prostituirlas o darle otros usos, o lo que es lo mismo convertirlas en esclavas, para luego asesinarlas cuando no les sirven y sustituirlas por otra.

 

Cerca de nuestro país, en México el 2013 dejó cifras espeluznantes sobre la trata ilegal de mujeres. La nación azteca desgraciadamente es uno de los países donde existe con mayor fuerza el crimen organizado. Resumiendo el 86. 9 por ciento de los casos de tratas de personas en ese país son de mujeres y niñas, o lo que es lo mismo uno de cada diez. Las ciudades de Oxaca, Quéretaro e Hidalgo son las de mayor incidencia de estos actos.

 

Pero si nos asombramos con el caso mexicano las cifras arrojadas al cierre del 2013 por la Organización de Naciones Unidas invitan a no celebrar el 8 de marzo, si no a incrementar la lucha a todos niveles por salvar a millones de mujeres y niñas en todo el planeta.

 

Según datos de la ONU, Un 5 por ciento de mujeres ha sufrido violencia física y/o sexual en el contexto de relaciones de pareja o violencia sexual fuera de relaciones de pareja. Sin embargo, algunos estudios nacionales de violencia muestran que hasta un 70 por ciento de mujeres sufre violencia física y/o sexual a lo largo de su vida, a manos de una pareja.

 

Más de 64 millones de niñas en todo el mundo son niñas casadas; el 46 por ciento de las mujeres entre 20 y 24 años de edad en Asia sudoriental, y el 41 por ciento en África Oriental y Central, señalan que se casaron antes de cumplir 18 años. El matrimonio infantil provoca embarazos prematuros y no deseados, por lo que pone en peligro la vida de las adolescentes. En el plano mundial, las complicaciones asociadas al embarazo son la principal causa de muerte entre niñas y adolescentes de 15 a 19 años de edad.

 

Son ya un total de 140 millones de niñas las que fueron sometidas en el mundo a mutilación genital, espcialmente en diversas regiones de África y el Medio Oriente.

Además las mujeres y niñas representan el 55 por ciento del total de víctimas del trabajo forzoso, estimado en 20,9 millones de personas en todo el mundo, y el 98 por ciento de las personas que son explotadas sexualmente contra su voluntad, solo en 2013 fueron que se conozca 4,5 millones entre mujeres y niñas.

Después de escuchar estos aterradores datos actualizados cabe reflexionar seriamente hacia donde están llevando el planeta.


Pensar que todo esto ocurre a diario bajo la mirada de los gobiernos y que no se pe pone fin, duele y mucho.

Visto así y dando una mirada hacia dentro nos regocija vivir en un país como el nuestro, donde se dan casos de violencia doméstica pero en ningún momento existe la tarta de personas, la prostitución el tráfico de menores, las violaciones y donde el Estado si tiene una definida política para velar por el derecho de todos sus ciudadanos en especial las mujeres.

 

En Cuba existe voluntad política y eso es lo que les falta a muchos de los países del mundo para frenar con efectividad la situación a que son sometidas millones de mujeres y niñas.
Las mujeres en Cuba representa más del 46 por ciento de las personas empleadas en el sector estatal civil; superan el 65 por ciento de los profesionales y técnicos, además de constituir el 39 por ciento de los dirigentes.


Alrededor del 40 por ciento resultaron delegadas en las últimas elecciones del poder popular y el 29,5 por ciento fueron electas para las Presidentas de Asambleas Municipales, como muestra de la confianza inquebrantable que tiene el pueblo en sus mujeres.
Cuba ocupaba el cuarto lugar mundial por el número de mujeres en su Parlamento (43,2 por ciento), por encima de países con fama en este sentido como Noruega o Finlandia.


Aquí existen por ejemplo las Casas de Orientación de la Mujer y la Familia, un espacio que atiende la problemática en el seno familiar, incluida la maternidad temprana, el alcoholismo o la violencia.


Cuba sigue siendo ejemplo hoy en el cuidado y protagonismo de la mujer, y aunque no debemos bajar la guardia porque no somos perfectos ni mucho menos, nuestras mujeres se merecen todo el amor y respeto del mundo. Abogo porque cese todo tipo de abuso contra la mujer a nivel internacional y porque los gobiernos y los hombres afiancen la lucha en pro de los derechos de la mujer.


Al menos en mi verde caimán antillano el pasado 8 de marzo hubo motivos para festejar y así seguirá ocurriendo.

 

Videos


Artículos Relacionados

Variados