Tampa Bay versus Cuba, un paso a favor que el pueblo siempre agradecerá

El histórico juego entre Cuba y el Tampa Bay Rays fue todo un espectáculo, un buen juego y que ojalá haya sido una antesala para que finalmente los peloteros cubanos pedan jugar libremente en las Grandes Ligas.

 

El 22 de marzo de 2016 pasó sin dudas a la historia, no solo del deporte cubano y norteamericano si no a la historia mundial contemporánea, pues el juego entre Cuba y el Tampa Bay Rays contó en las gradas con la presencia del presidente norteamericano Barack Obama y su homólogo cubano Raúl Castro.

 

El juego de pelota no fue solo eso, fue una fiesta que involucró muchas personas importantes en el mundo del béisbol, como Rob Manfred, Comisionado de las Grandes Ligas, Joe Torres el estelar ex-dierctor de de los Yanquis de New York, y uno de los directivos de la MLB, y a varias luminarias como por ejemplo Dereck Jeter, uno de los mejores peloteros en la historia del béisbol estadounidense que jugó 21 temporadas con los Yanquis, único equipo de su carrera, y bateó mas de tres mil hits, ocupando el cuarto lugar histórico y quien fue bautizado por los aficionados como mister noviembre, por la oportunidad de su batazos a la hora de jugar las series mundiales en esa pelota.

 

También estuvieron los cubanos José Cardenal, que jugó 18 temporadas en la gran carpa y Luis Tiant, que tuvo el honor de lanzar la primera bola del partido junto a Pedro Luis Lazo, Tiant por cierto, logró más de 200 victorias como lanzador, y el primer bate del Tampa en un bonito gesto de su director fue el habanero Dayron Varona que pudo jugar otra vez en esta tierra.

 

Las principales expectativas en boca de todos es el acercamiento final entre las Grandes Ligas para que nuestros peloteros jueguen allí sin necesidad de establecer residencias permanentes en otros países, y así no tener que abandonar Cuba.


Al respecto Higinio Vélez, presidente de la Federación Cubana de Béisbol afirmó en rueda de prensa que Cuba está dispuesta a que sus jugadores se desempeñen en las Grandes Ligas de Estados Unidos en igualdad de condiciones a los atletas del resto del mundo, sin renunciar a su ciudadanía para contratarse con una franquicia estadounidense.


Y precisó, que lo que exige la Federación es además un derecho de formación pues esos peloteros son formados en Cuba desde pequeños, algo que se comporta así en todo el mundo. Por su parte Manfred precisó que se trata de un tema complicado que se encuentra en discusión por ambas partes para llegar a una solución satisfactoria pero que se están dando pasos de avance.


En este apartado hay que seguir esperando lamentablemente, pero ahora con las nuevas medidas liberadas por la administración Obama, que permiten a los ciudadanos cubanos recibir dinero o trabajar en Estados Unidos, pues se espera que este factor pueda acercar el momento en que nuestros peloteros jueguen en Grandes Ligas.


Sobre el juego del Cuba y el Tampa Bay, el equipo norteamericano ganó 4 carreras por una, en un bonito juego donde cada conjunto mostró algunas de sus armas.

 

Los rayos de Tampa tuvieron en el abridor zurdo Matt Moore una garantía pues supo solventar la batería cubana y salir de las complicaciones, sobre todo la del primer capítulo cuando con corredores en primera y segunda dominó a cuarto y quinto bate de Cuba para dar el primero de los cinco ceros que colgó su brazo en la lumínica del Cerro.

Por Cuba abrió Yosvani Torres que cargó con el revés,


Hay que decir que el equipo no lució mal, y de hecho bateó más hits que su rival, nueve por cinco, pero hay aspectos que el pelotero cubano debe mejorar, la primera carrera del Tampa vino por un lance que debió ser sólo hit, pero los jugadores de cualquier parte, menos los cubanos, siempre corren duro y luego anotó por un tiro al home débil, muy malo del jardinero derecho José Adolis García, que de tirar como se debe hubiera sacado out sin muchos problemas.

 

Pero no pretendo criticar ni mucho menos, mi opinión general es que Cuba lució bien, mucho mejor de lo que algunos pensaron, nuestra pelota tiene calidad pero su principal reto es sobrevivir, encontrar fórmulas para ponerse a la par del béisbol del siglo XXI, y eso es lo que nos ha venido faltando desde hace rato.  

 

Entre los muchos aspectos que tenemos que cambiar desde el punto de vista de la dirección del béisbol en el país, y el aseguramiento, sí porqué en provincias orientales como Granma o Holguín aún la serie provincial no arranca por falta de pelotas, increíble pero cierto, debemos cambiar y actualizar nuestros métodos de entrenamiento y exigencia, y en eso estas clínicas y el interactuar con un béisbol superior al nuestro en todos los aspectos, es beneficioso.

 

Hay noticias que hablan de un 2017 con los Nacionales de Washintong jugando en La Habana y Cuba devolviéndoles la visita, y que se haga este año una selección para jugar en la Liga Independiente de Canadá nos podría ayudar mucho de cara al Clásico Mundial de 2017, si finalmente no se toman peloteros cubanos que actúan hoy en grandes ligas para ese evento.

 

El juego con el Tampa, y esta visita de las Grandes Ligas y sus principales directivos a Cuba, no puede ser un hecho aislado, tenemos que trabajar para que se repita muchas veces más, allá en Estados Unidos se juega la mejor pelota del mundo y en ella hay muchos cubanos insertados muy buenos que brillan con luz propia.

 

Poner en esa pelota todos los jugadores que podamos siempre será un beneficio para nosotros. Al menos ya estamos dando pasos para hacerlo, e incluso tenemos que entrar sí o sí en la Confederación de Béisbol del Caribe de manera oficial pues si no nos quedamos sin Serie del Caribe el año que viene, esperemos que no sea sí.

 

Lo más importante es que la pelota sigue viva en cada rincón de esta hermosa Isla, y si podemos ver de cerca cada vez más a estrellas de este deporte y acercarnos a ellos, aumentaremos así la pasión, y además el pueblo cubano necesita ver el béisbol de Grandes Ligas como ve la liga española de fútbol o incluso más, pues nadie nacido en esta tierra ha jugado en el Real Madrid, el Barcelona, o el Bayern Munich y no pensamos que lo haga nadie en mucho tiempo.

 

No hay un cubano que haya ganado la Liga de Campeones, pero sí hay más de uno que ganó como protagonista la Serie Mundial de la mejor pelota del mundo, y existen leyendas cubanas que dejaron su nombre en los mismísimos Yanquis de New York, Medias Rojas de Bostón, Rojos del Cincinatti, Mets de New York, Kansas City, y otros. Ahora mismo hay más de un nombre que suena allí, en la mejor pelota del mundo, como suena en el fútbol el de las estrellas merengues o culés. Y eso no podemos obviarlo, eso es orgullo e identidad, y de eso tiene que tratarse todo esto, de mantener nuestro orgullo, calidad e identidad, intactos. Cada paso que se dé a favor de lograr eso, lleva el agradecimiento infinito de nuestro pueblo.

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