El café que no olvidan Anastacio y Jorge Elina

Periodista: Muchas personas han tenido la oportunidad de ver muy de cerca al Líder Histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro

Ruz. En el poblado de San Miguel de Casanovias, perteneciente al municipio de Jaruco, viven Anastasio San Nicolás González y su esposa Jorge Elina Barcelo Machín, una pareja de ancianos que rebasan los 90 años de edad, pero no olvidan que un día de 1961 hablaron con Fidel.


Anastasio San Nicolás González: Sí, él estuvo aquí en el año 61. A poco de llegar se sentó donde había una casa, la mía como estaba tan mala después hice la que tengo hoy. Aquí se le hizo café y Fidel tomó café, después bajó hacia Galafate a casa de José Gil. Allí durmió y al otro día volvió a pasar por aquí. A pie por aquí vino Fidel y la escolta de siete u ocho hombres o quizás diez.


Jorge Elina Barcelo Machín: Ellos estuvieron dando vueltas por aquí, yo repartí el café, todos tomaron café, Fidel pidió y tomó bebida los demás no.    


P: El encuentro de Fidel con Anastacio y Jorge Elina, hace 55 años, fue el punto de partida para proyectar planes agrícolas y ganaderos en la zona de San Miguel de Casanovias.


Anastasio: Él habló de la Finca del Guayabal porque allí quería poner una vaquería para que los guardias la atendieran porque las chivas daban hasta siete litros. Yo le dije ¡de siete litros!, me dijo sí, y si la cuidan bien dan siete y medio. De eso hablábamos, de las chivas que él tenía.


Estaba muy bien, hablaba muy bien, conversó con nosotros y luego salió por ahí pa bajo porque estaba lloviendo. Se miró las botas, porque traía unas botas grandes, y dijo, bueno vamos y bajaron por ahí pa bajo. No. Ellos pasaron la llovizna aquí en mi casita.        

       
P: Mientras conversaba, Anastasio miró al cielo como deseando volver al pasado cuando seguía a través de su radio las hazañas del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra.


Anastasio: Yo lo oía por radio cuando estaba en la Sierra, todas las noches, pero de hablar con él no. Aquí lo vi dos veces ese día porque yo manejaba un carro de leche y en Trinidad paró el termo de leche que venía delante de mí para ver a Fidel. Entonces yo paré más atrás, nos bajamos, Fidel nos dio la mano, conversamos un rato y con la misma nosotros seguimos. 

      
P: Los ojos de Anastasio, ahora con 94 años, brillaban cada vez que pronunciaba el nombre de Fidel. Entonces, orgulloso contó que por esas casualidades de la vida su esposa Jorge Elina nació el mismo día y año del Comandante.


Anastasio: Fidel es un hombre de mucho valor. Es un hombre que ha caminado, peleado y tiene un cerebro muy grande. Fidel tiene una cabeza que le zumba, es un hombre muy inteligente. 


Jorge Elina: Yo si lo recuerdo, ¡cómo no!, sentado en un sillón meciéndose y hablando con nosotros, con los hijos míos. Se fue, se despidió de nosotros, salió por ahí pa allá y ya no lo vi más.


P: Hoy Anastasio San Nicolás González y su esposa Jorge Elina Barcelo Machín cuentan a los más jóvenes de San Miguel de Casanovias las anécdotas del día en que tuvieron el privilegio de hablar y tomar café con Fidel en su humilde casita, situada en el punto más elevado de este poblado de Mayabeque.

Videos


Artículos Relacionados