La pelota cubana: ¿un espectáculo?

La recién finalizada 55 Serie Nacional de Béisbol ya es historia. Ciego de Ávila logró el título más importante del deporte cubano, y de paso retuvo su corona de la serie 54, esta vez tuvo que sudar de lo lindo para vencer a un aguerrido Pinar del Río que batalló cuanto pudo y extendió su muerte hasta el séptimo juego de la gran final.

 

 

Y con las sinceras felicitaciones de este periodista a Ciego de Ávila, por su título, a Pinar por su coraje y determinación, y a Matanzas e industriales por llegar y pelear cada uno con sus armas, paso ahora a analizar otros aspectos. ¿Fue una buena serie? ¿Qué le falta a la pelota cubana para llegar a ser un espectáculo? ¿Hacia donde van a llevar la pelota cubana sus incompetentes dirigentes? No lo sé.

 

La asistencia a los estadios decayó de un año a otro, y el lleno de los play off no puede ser para firmar que el evento fue un gran éxito como he escuchado por ahí. El torneo se paró 4 veces, toda un barbaridad que hecha por tierra el trabajo de técnicos, especialistas doctores y la preparación de los microciclos y macrocilos de los peloteros y equipos.

 

No hay evento deportivo serio en el mundo que se detenga de esa forma. Los errores, mayor de un año a otro, y en la postemporada fue abismal, y los errores mentales siguen en aumento.

 

Nuestros lanzadores se regalan fácil en conteos favorables, no hay pichers que tiren más de tres lanzamientos, y que tengan como garantía el control. Están en peligro de extinción los peloteros que roben bases, que sepan batear por detrás del corredor, y los que de verdad sepan tocar la bola, los buenos brazos tanto de jardineros como lanzadores.

 

A la Serie Nacional llegan peloteros no aptos para ese nivel, o al menos el nivel que debe tener este torneo. Y todas estas penurias que tratan de disimular y esconder a diario, los que dirigen la Federación Cubana y Comisión Nacional de Béisbol y muchos de nuestros colegas en la prensa escrita, o radial y los distinguidos comentaristas de la televisión; salen a luz nada más topar con cualquier otro béisbol sea la liga que sea.

 

Ya no solo escasean los títulos en eventos internacionales, ya además escasean las buenas actuaciones, porque usted puede competir bien, cumpliendo al menos el ABC y perder ante rivales superiores o iguales pero cae con la satisfacción que lo hizo bien y aprende de ese revés, hace cambios, ajusta y crece para el futuro, pero en la pelota cubana se pierde jugando mal, dando una imagen de principiante, y si se aprende algo de la derrota al menos se queda de las puertas de la Comisión hacia adentro porque hace años que se juega fatal en cuanto campeonato participamos.

La Serie Nacional de Béisbol es el espectáculo que mayor cantidad de seguidores tiene en Cuba, esto es totalmente cierto, vayamos entonces al significado de la palabra espectáculo, dice así: espectáculo: “hace referencia a una función o diversión pública celebrada en un teatro, en un circo o en cualquier otro edificio o lugar en que se congrega la gente para presenciarla y a cualquier cosa que se ofrece a la vista o a la contemplación intelectual y es capaz de atraer la atención y mover el ánimo infundiéndole deleite, asombro, dolor u otros afectos más o menos vivos o nobles”.  

 

Y leyendo me doy cuenta que para que la pelota cubana se convierta en ese gran espectáculo a que se hace referencia le falta mucho, y mucho más se pudiera hacer y no se hace. ¿Por qué? No sé, pero los que sí saben tampoco explican.

 

Por ejemplo para que la pelota cubana sea, como dice la definición, capaz de atraer la atención (claro está que necesita mucho más) y mover el ánimo infundiéndole deleite, asombro, dolor u otros afectos más o menos vivos o nobles, le hace falta semejarse más a todo al andamiaje que viven las principales competencias deportivas en el planeta. Para ello, el bloqueo, que justifica muchas incapacidades, no es excusa.

 

A nuestra pelota le hace falta inversión en muchos frentes, no solo en potenciar la base, que casi no existe, no solo en equipar a los niños, en reparar las áreas deportivas para hacer un entrenamiento decoroso, ni en comprar bates, pelotas, spikes, trajes y guantes para todos, y no solo en crear eventos donde se juegue verdadera pelota y no series provinciales de 20 juegos para luego ir a la Nacional. Además de potenciar de verdad todo esto, a la pelota cubana le faltan otras cosas igual de importantes.

 

A la pelota cubana le falta el añorado misticismo, el contacto con la historia y el presente, comenzando desde el periodismo, a la pelota cubana le faltan espacios especializados que aborden todo, y decimos todo, lo que ocurre en una serie, le faltan programas más abarcadores, documentales, entrevistas, conferencias de prensa, información detallada de lo referente a cada equipo.

 

A la pelota cubana le faltan libros con la calidad requerida, más allá de las escasas guías, que acerquen al aficionado al quehacer histórico de su equipo, de sus mejores peloteros, y le faltan las postales coleccionables que tienen que incluir los jugadores históricos del país de antes y después del triunfo revolucionario, y las postales con los peloteros de ahora, le faltan afiches de los equipos de los jugadores, le faltan revistas especializadas, le faltan souvenirs, gorras y pulóvers, pero decentes y verdaderamente representativos y no esos que se ven de cuando en cuando por ahí con el color y una letra del equipo y ya, eso no… Le falta un Salón de la Fama en cada estadio y uno a nivel Nacional pero serio, que sea un verdadero templo de la pelota cubana, con eso no estaremos copinado a nadie, simplemente estaremos haciendo lo correcto por el bien de nuestro deporte nacional, que tanto nos apasiona y para que llegue a ser un verdadero espectáculo.

 

Hay que pensar en invertir en todas estas cosas que sin dudas levantaran el espíritu del aficionado y son, reitero, igual de importante que todo lo estructural y material de que carecen los jugadores de las distintas categorías en la pelota cubana ahora mismo.

 

Hay que mediatizar más la pelota y transmitirla más por la televisión, como mismo se pone el fútbol por ejemplo, hay que poner más juegos de Grandes Ligas y juegos donde estén los cubanos también, eso lejos de hacer mal, gusta al pueblo y todo eso lo acerca más al estadio y a sus peloteros.

 

Sí, la Serie 55 terminó, y la 56 que debe comenzar en agosto, está a tres meses de su inicio y aún no sabe como será, los técnicos, atletas y el pueblo que se enterará de último, aún no conocen con que nueva estructura se toparán en poco más de 90 días, por cierto poco tiempo para descansar, sobre todo si un equipo Cuba se va en junio a Canadá a jugar por allá. En la pelota cubana como ven hay mucho por cambiar, pero parece que pocos con ganas de hacerlo realmente y para bien.

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