Pensamientos Martianos

Aquí les brindamos a los ávidos lectores interesados en conocer más de cerca las raíces del pensamiento de José Martí, el más Universal de los Cubanos, un grupo de sus reflexiones sobre varios temas, donde se podrán percatar de la enorme sencillez, firmeza, nobleza y grandeza de un hombre que vivió toda su vida para su Patria y su amada América, desde el Bravo a la Patagonía.José Julián Martí Pérez, se adelantó a su época, vislumbró como pocos el gran peligro real que era el imperialismo norteamericano y lo que este representaba para los pueblos de América.

Su pensamiento es Universal, abarca todas las esferas de la vida y trasciende a su generación, puso en alto los valores humanos y su ejemplo inmortal es una estrella refulgente que brilla por derecho propio en el corazón de cada hombre de bien.

Para que puedas nutrirte de esta inagotable fuente de sabiduría ponemos en tus manos un enorme tesoro que puede acompañarte por toda la vida.

Pensamientos   
Se necesita ahora más que nunca, templos de amor y humanidad que desaten todo lo que hay en el hombre de generoso y sujeten todo lo que hay en él, de crudo y vil.

Como gigantes que ya se cansan de reposar, se ve que se levantan y emprenden la marcha nuestros pueblos nuevos.

Los hombres generosos han de encontrarse muchas veces con los hombres agradecidos.

Los niños debían echarse a llorar, cuando ha pasado el día sin que aprendan algo nuevo, sin que sirvan de algo.

No debe hacerse de la pluma arma de satírico, sino espada de caballero

Haber servido mucho obliga a continuar sirviendo.

La América ha de promover todo lo que acerque a los pueblos, y de abominar todo lo que los aparte.

Para mí la Patria no será nunca triunfo sino agonía y deber.

El porvenir es la Paz.

En Venezuela nació América.

Injértese en nuestras Repúblicas el mundo, pero el tronco ha de ser de nuestras Repúblicas.

Culpa grande es la de no amar y mirar a nuestros ancianos.

Patria es Humanidad.

Perder una batalla no es más que la obligación de ganar otra.

Los malos no triunfan sino donde los buenos son indiferentes.

Los que no tienen el valor de sacrificarse, han de tener al menos, el valor de callar ante los que se sacrifican.

Cuando un pueblo se divide se mata.

De amar las glorias pasadas se sacan fuerzas para adquirir las glorias nuevas.

Creo a mi pueblo capaz de construir sobre los restos de una mala Colonia una buena República.

De altar se ha de tomar a la patria para ofrendarle nuestra vida.

Se debe querer la tierra en que uno nace con fiereza y con ternura.

Lo primero que hace un pueblo para llegar a dominar a otro es separarlo de lo demás pueblos.

Perdura lo que un pueblo quiere.

Hemos de cuidar mas de hacer nuestro nombre útil que de hacerlo notable.

Ser bueno es el único modo de ser dichoso, ser culto es el único modo de ser libre.

Los niños son los que saben querer, porque los niños son la esperanza del mundo.

La dependencia del extraño es más temible siempre que la querella con los propios.

Después del amor de una mujer no hay nada más hermoso que la amistad.

Lo que quede de dormido en América ha de despertar.

Es la hora del recuento y de la marcha unida… y hemos de andar en cuadro apretado como la plata, en las raíces de los Andes.

Pero cuando el país llama es necesario responder.

Respetar a un pueblo que nos ama y espera de nosotros, es la mayor grandeza.

Una revolución seria, compacta e imponente, digna de que pongan mano en ella los hombres honrados.

La Patria necesita sacrificios. Es ara y no pedestal.

No hay más Patria cubanos que aquella que se conquista con el propio esfuerzo.

Los flojos respeten: ¡los grandes adelante, esto es tarea de grandes!

El entusiasmo no ha tenido nunca canas.

Los que no tienen fe en su tierra son hombres de siete meses.

La única ley de la autoridad es el Amor.

La educación es como un árbol: se siembra una semilla y se abre en muchas ramas.

El desdén del vecino formidable, que no la conoce, es el peligro mayor de nuestra América.

En un pueblo hay que tener las manos sobre el corazón del pueblo.

Los cuerpos de los mártires son el altar más hermoso de la honra.

Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra.

Peca contra la Humanidad el que fomente y propague la oposición y el odio de las razas.

Con los oprimidos había que hacer una causa común.

¿En qué patria puede tener un hombre más orgullo que en nuestras repúblicas dolorosas de América, levantadas entre las masas mudas de indios, al ruido de pelea del libro con el cirial, sobre los brazos sangrientos de un centenar de apóstoles?

Hay que cargar los barcos de esos insectos dañinos, que le roen el hueso a la patria que los nutre.

Nuestro país piensa ya mucho y nada podemos hacer en él sin ganarle el pensamiento

Sin plan de resistencia no se puede vencer un plan de ataque.

Un pueblo está hecho de hombres que resisten, y hombres que empujan.

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