Portugal, un título merecido y un campeón invicto

La Eurocopa de Francia 2016 cerró sus puertas y dejó atrás un buen torneo de mucho nivel y cierta paridad sobre todo entre los equipos más pequeños y los más grandes, y por supuesto un campeón que no por inesperado dejó de sorprender, Portugal.

 

Antes de comenzar la Eurocopa todos los entendidos y con toda razón, veían a Alemania, Francia y España, por ese orden como los máximos favoritos para levantar la Eurocopa, luego se esgrimían otro trío de concursantes, Bélgica, Inglaterra e Italia, en casi todas las quinielas Portugal estaba bien lejos del título, es más, nadie los daba ni siquiera para estar en semifinales.

 

Sin embargo el fútbol es así de caprichoso y como bien dijera Cristiano Ronaldo todo campeón debe tener algo de suerte y los lusos la tuvieron.

 

Pero antes de llegar a la final y al merecido título logrado por Portugal, por cierto el primero de su historia, repasemos algunos de los episodios más interesantes de la Euro disputada en suelo francés.

 

Podemos afirmar que esta fue la competición de selecciones nacionales de las revelaciones, la entrega y crecimiento futbolístico, equipos modestos dieron diversas alegrías a sus aficionados, más allá de avanzar más o menos en el torneo.

 

En este apartado Islandia fue la gran campeona, el equipo revelación, clasificó en su grupo como segunda y dejó fuera en el camino nada más y nada menos que, al otra vez, decepcionante Inglaterra y eso pese a comenzar debajo en el marcador, luego se fueron en cuartos de final frente a Francia no sin dejar una muy buena cara en su despedida.

 

Después está Gales, un equipo con dos figuras reconocidas, Garet Bale y Aron Ransey, y un muy buen juego colectivo, también equipos como Polonia, Rumania, Suiza, Hungría, las dos irlandas y Croacia, este último un poco por debajo de sus posibilidades, pero todos dejaron buenas impresiones, decepcionantes por completo Inglaterra, Austria, y España que nunca encontró su verdadero nivel de juego.

 

Y Por último Francia, el subcampeón que fue de más a menos en la Eurocopa, y dejó un juego muy por debajo en la final ante los flamantes campeones portugueses.

 

La Eurocopa Francia 2016, acabó de un modo inesperado, llegó al hora de hablar del partido que puso el cierre a la Euro y que dejó al campeón menos pensado por diversos motivos.  

 

Francia era uno de los tres grandes favoritos para ganar el torneo, se plantó en su final con la historia a su favor, tres grandes eventos habían organizado los franceses en casa, la Erurocopa de 1984, el mundial de 1998 y la copa Confederaciones de 2003, en todos Campeón y por si fuera poco arrasaban a Portugal en los enfrentamientos individuales. Así con todo de proa los galos acariciaban la que podría ser su tercera Eurocopa, pero faltaba más.

 

La final comenzó, y del lado de la fe, Portugal, un equipo con tres empates en fase de grupo, pero que al igual que Francia no había perdido un solo partido, con una única amenaza para los galos, Cristiano Ronaldo, que tuvo una buena competencia, con tres goles y tres asistencias, primero para rescatar a Portugal y llevarlos a octavos de final, luego de un disparo suyo vendría el gol de Quaresma para eliminar a Croacia y en los penales ante Polonia cumplió y anotó el suyo, y en las semifinales él, clasificó a su equipo a la gran final, con un golazo de cabeza y otra asistencia. De los 9 goles anotados por Portugal en el evento Cristiano participó en seis de ellos, un buen average sin dudas.

 

A los franceses se les dieron las condiciones más impensadas casi al comenzar el encuentro una fuerte entrada del extremo Dimitri Payet, sobre Cristiano Ronaldo le dejaría fuera de combate, el delantero lusitano salió con visibles gestos de dolor, y se vendó la rodilla y luchó hasta el último segundo posible por continuar, pero fue en vano.

 

Ahí mismo se acababa el publicitado duelo Cristiano – Griezman, los portugueses en shock y a Francia con un aliado inesperado. Desde el minuto 24 Portugal perdía a su líder natural, pero detrás quedaba un equipo, un equipo en toda la extensión de la palabra.

 

Ahí, Francia no supo rematar al ordenado Portugal, Fernando Santos sin dudas el mejor técnico de la Euro y no solo por ganar si no por saber enmendar a su equipo ante cada nueva situación, dio entrada a Ricardo Cuaresma, y retrasó en el campo a Renato Sánchez, el mejor jugador joven del certamen, y mantuvo el cerrojo defensivo con el buen hacer del trío Fonte, Pepe y Rui Patricio.

 

A Francia le faltó ambición e ideas, y cayó en lo que todos los rivales de Portugal en esta Eurocopa, cayó en la trampa mortal del lento juego portugués, los lusos con sus constantes toques hacia su defensa y las salidas en corto de su arquero marcaron siempre el ritmo el partido, un error irreversible, unida a la falta de respuesta del técnico galo Didier de Champs, que nunca modificó su esquema.

 

Griezman y Sisokó fueron los únicos peligros franceses estuvieron cerca de marcar, y cuando el descuento corría sus cortinas André Giñac reventó un remate a la base del poste, se salvaba Portugal, y el partido se iba a los 30 del tiempo extra.

 

La prorroga contrario a lo que muchos pensaron llevó más peligro portugués, un equipo que había embestido poco el arco francés en 90 minutos sin su referente en ataque, y con Nani muy sacrificado en defensa.

 

Así y todo le devolvieron el palo a Francia cuando Rafael Guerreiro estrelló en el travesaño un tiro libre magistralmente cobrado, y todo quedó listo para que el delantero EDER, que jugaba sus primeros minutos en la Eurocopa cogiera un balón enviado por Coutiño se mandara una carrera con la permisividad de Umtiti para hacer un disparo raso desde fuera del área imposible para Hugo Lloris a solo ocho minutos del final, la sorpresa y la ilusión de los más pequeños rondaban Saint Denis.

 

Así Portugal defendió con uñas y dientes el resultado no sin intentar uno o dos contragolpes y Francia vio como se le escapó el triunfo quizá en la final que más favoritos eran.

 

Portugal demostró lo que es el valor de un equipo, fueron más que un solo jugador, y demostró que las victorias, como las cosas en la vida más allá del merecimiento, hay que salir a buscarlas y creer en ellas.

 

Portugal ya entró en el club de los grandes, logró el primer título de su historia y en lo personal Cristiano Ronaldo a pesar de no haber podido jugar la final como él hubiera querido levantó la Eurocopa.

 

El crack entró en el selecto club de los que gana un título importante con su país para redondear un año tremendo, Champions League, Eurocopa y quien sabe si Súper Copa de Europa y Mundial de clubes, algo que tal vez lo lleve a conseguir su cuarto balón de oro. A día de hoy Portugal y Cristiano Ronaldo los más felices sin dudas. Un título merecido y un campeón invicto.

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