FMC, las mujeres cubanas dan siempre lo mejor de si

Hablar de mujeres es fácil pero ser como ellas es bien difícil. Así solía expresar a sus alumnos mi profesor de historia del preuniversitario. Y es cierto son madre, amiga, compañera pero con el paso del tiempo crecen en  otras aristas, como su valor y entrega a una causa tan justa como lograr y mantener su emancipación.

 

Los ejemplos serían muchos y me exalta a la memoria los nombres de Mariana, Melba, Haydée, Celia y Vilma por solo citar algunas.

 

Por estos días el ejemplo de estas valerosas féminas se destaca en las mujeres cubanas que este 23 de agosto celebran el aniversario 56 de la constitución de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).

 

La labor de constitución de la FMC fue muy dura si tenemos en cuenta aquellos primeros años de la Revolución, pero la fecha deviene en el agradecimiento de las jaruqueñas a su fundadora, nuestra querida e inolvidable Vilma Espín Guillois, quien encabezó  junto a Fidel la unificación de las organizaciones femeninas, surgiendo la FMC el 23 de agosto de 1960.

 

En Jaruco más de nueve mil 300 federadas, de diversos sectores, se suman con el toque mágico que las caracteriza a labores de embellecimiento que se ejecutan a propósito del cumpleaños de la organización con la que se sienten verdaderamente identificadas.

 

Como cada año las mujeres cubanas contribuyen a la máxima de nuestro  líder Fidel Castro que “Un mundo mejor es posible” y ejemplos de la consagración y altruismo de la mujer jaruqueña, lo vemos en las colaboradoras internacionalistas, Osmary González, Raiza Forcades, Nancy Tilán, entre muchas otras, que llevaron la salud, el deporte y la enseñanza  más allá de nuestras fronteras.

 

Son muchas las historias que se pudieran contar sobre la labor y participación de las féminas cubanas en múltiples tareas. Sin dudas su espíritu de lucha es un legado que trasciende en las actuales federadas. Por ello mi profe de historia tenía razón al decir que “hablar de mujeres es fácil pero ser como ellas es bien difícil”, porque dan siempre lo mejor de si y  defienden desde sus puestos de trabajo las conquistas de esta Cuba que las acoge como hijas.