Ana Mendieta: una exponente del arte rupestre contemporáneo en las cuevas de Jaruco

En estos tiempos de Internet y de las Tecnologías de la Información y la Comunicaciones, escuchar el término “Arte Rupestre”, resulta un tanto algo contradictorio, teniendo en cuenta que esa expresión se empleó para acuñar las imágenes más primitivas del hombre de las cavernas.


Resulta que en Jaruco, existe un lugar que atesora sendos ejemplares del arte rupestre de estos tiempos llamados también “contemporáneo”. Se trata de un compendio de la reconocida artista plástica cubano-americana, Ana Mendieta, ocultos como verdaderos tesoros en la Cueva del Águila, enclavada en el Paisaje Natural Protegido Escaleras de Jaruco.


Les cuento como llegaron allí. Resulta que Ana nació en 1948, en La Habana, y a los 13 años de edad, después del triunfo de la Revolución Cubana, viajó hacia los Estados Unidos, como uno de los tantos niños que salieron de Cuba en la todavía inexplicable situación que la historia recoge como Operación Peter Pan.


Pero, esa pasión por su cultura y su gente la hicieron regresar a su tierra natal en más de una ocasión a inicios de la década de los 80 del siglo pasado, donde comienza a intercambiar con jóvenes artistas cubanos como José Bedia, Ricardo Brey y Juan Francisco Elso.
Ya para el verano de 1981, Ana Mendieta comienza a esculpir y pintar una serie de obras rupestres en la Cueva del Águila.


Sus trabajos se basaron en la elaboración detallada de siluetas y formas corporales, en su mayoría femeninas, cuyos perfiles fueron generalmente retocados con tintas negra o verde, y a la cuales la propia autora bautizó con el nombre de deidades del panteón mitológico Arauco de las Antillas, tales como Iyaré, Maroya, Guabancex, Guanaroca, Alboboa y otras.
La artista impregnó en sus esculturas el sentido antropológico de género, arraigado en la creadora, que nos presenta un cuerpo femenino que se funde con su lugar de origen, la tierra, y que como metáfora nos recuerda de donde venimos y hacia dónde vamos
La Cueva del Águila, en el Parque Escaleras de Jaruco, fue escogido por la reconocida artista plástica cubano-americana Ana Mendieta, para dejar como recuerdo a su país de origen varias de las poquísimas obras de su autoría que hoy se conservan, pues su arte en general estuvo formado por obras efímeras.


Sin embargo hoy, a 31 años de la muerte de Ana Mendieta, los tesoros culturales que dejó como tributo a su país de nacimiento están abandonados y en franco proceso de desaparición. Una trilogía de obras de artes que urge rescatar como parte de nuestra identidad.

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