Carmen de Armas Ramos: Cuando yo conocí a Fidel

Diversas son las historias de vidas, testimonios, anécdotas… de cubanas y cubanos que tuvieron el altísimo honor de conocer al líder histórico de la Revolución, Fidel Castro Ruz. Experiencia única que también compartió la emprendedora, servicial, e incansable luchadora social y revolucionaria jaruqueña, Carmen de Armas Ramos. Una mujer que a punto de cumplir 92 años, comparte con el pueblo de Jaruco, el momento que tuvo a Fidel frente a frente.

 

 

Carmen de Armas Ramos: “… En el año 1960, la combatiente de la clandestinidad, Noemí Rangel,  me visita anunciándome que tenía que asistir junto a la compañera Zenaida Loret de Mola, a una reunión en la Habana con Vilma Espín, en representación de las mujeres vinculadas a la lucha por la liberación nacional.


Imagínese, una campesina de San Miguel de Casanovia, un pequeño caserío de Jaruco, en una ciudad tan grande como la Capital, confieso que ese viaje se me hizo eterno, estaba inquieta por llegar para ver que era lo que nos esperaba.


La sorpresa más grande de la vida para mi fue encontrar en aquel encuentro a nuestro querido Fidel, con un grupo de compañeras que pertenecían a los distintos organizaciones que agrupaban en su estructuras a las femeninas en aquel momento, entre ellos, Unidad Femenina Revolucionaria 13 de Marzo, 26 de Julio, el Directorio Revolucionario.


El sentimiento de todas las presentes fue el mismo. Al ver al Comandante en Jefe, quedamos casi mudas. Pero todas, muy alegres, contentas y a la expectativa de lo que allí ocurriese, de todo lo que la compañera Vilma nos iba explicando, nos iba diciendo, el por qué la necesidad de formar una sola organización que agrupara a todas las mujeres cubanas.  ”


Lo que no imaginó nunca mi amiga Carmen, es que en aquella reunión de mujeres, el Comandante en Jefe, la señalara con su dedo pidiendo que contase a los presentes su experiencia como fémina revolucionaria.  


Carmen de Armas Ramos: “… Pues sencillamente no lo podía creer, que el líder histórico de la Revolución cubana tuviera tiempo para escuchar pasajes de la vida de una campesina como yo.


Claro, ahí ratifiqué que para él todos éramos iguales, sin tener en cuenta distinción de credo, raza o estatus social.


Dispuesta me puse en pie y relaté de principio a fin toda la labor social y comunitaria que realicé junto a mi madre, la señora Dolores Ramos, para apoyar la causa revolucionaria.


Comenté sobre los esfuerzos para crear una escuelita rural con la ayuda de todos los campesinos, los talleres de cocina, de corte y costura,  y de medicina natural que la Familia de Armas Ramos dictó totalmente gratis. Enseñanzas que también ayudaban a la emancipación de la mujer…”


De aquel encuentro con Fidel Castro Ruz y Vilma Espín, nacía la mayor organización de mujeres sin precedentes en la historia de Cuba. Un hecho consumado, que al decir de Carmen de Armas Ramos, el Comandante fue una pieza determinante.


Carmen de Armas Ramos: “… Después de escuchar las diversas historias de las mujeres allí reunidas, Fidel nos comunicó a todas que de allí saldría una nueva estructura femenina la cual encabezaría la heroína, Vilma Espín Guillois.


Preguntó Fidel entonces: ¿Qué nombre le van a poner? Sin pensarlo mucho Vilma lanzó la propuesta de que todas querían que el nombre lo pusiera él.


Al instante, con la genialidad que le caracterizaba, dijo Fidel: se llamará Federación de Mujeres Cubanas.
Es por eso aquel 23 de agosto es algo que lo llevo en el alma. Hoy estoy explicando aquello como si lo estuviera viviendo otra vez…”

 

La dirigente femenina de Jaruco, activista social militante, revolucionaria y amiga, Carmen de Armas Ramos, afirma que la Federación de Mujeres Cubanas, se parece a Fidel, es fruto de su creación, tiene su huella y su impronta.


Una organización que pone en lo más alto los derechos de la mujer cubana, dignificada con el triunfo revolucionario del primero de enero de 1959.

Videos


Artículos Relacionados