Fidel, motivo de inspiración

Fidel, motivo de inspiración para poetas, escritores, repentistas, cantautores cubanos y del mundo. Hoy quiero compartir con ustedes algunos de los temas musicales más populares dedicados a Fidel. Voces que mediante la música nos regalaron gloriosos momentos de su vida y obra revolucionaria.


Y en eso llegó Fidel, esta, por ejemplo, es la canción en honor al comandante Fidel Castro que describe la gesta de “los barbudos” contra el régimen del dictador Fulgencio Batista.  Su autor, Carlos Puebla, compuso varias canciones representativas de la Revolución Cubana y sus protagonistas, muchas de ellas convertidas en himnos.
Aquí pensaban seguir
Ganando el ciento por ciento
Con casas de apartamentos
Y echar al pueblo a sufrir
Y seguir de modo cruel
Contra el pueblo conspirando
Para seguirlo explotando
Y en eso llegó Fidel
Se acabó la diversión
Llegó el comandante
Y mandó a parar
Se acabó la diversión
Llegó el comandante
Y mandó a parar
Aquí pensaban seguir
Tragando y tragando tierra
Sin sospechar que en la sierra
Se alumbraba el porvenir
Y seguir de modo cruel
La costumbre del delito
Hacer de Cuba un garito
Y en eso llegó Fidel
Se acabó la diversión
Llegó el comandante
Y mandó a parar
Se acabó la diversión
Llegó el comandante
Y mandó a parar
Aquí pensaban seguir
Diciendo que los ratreros
Forajidos bandoleros
Asolaban al país
Y seguir de modo cruel
Con la infamia por escudo
Difamando a los barbudos
Y en eso llegó Fidel
Se acabó la diversión
Llegó el comandante
Y mandó a parar
Se acabó la diversión
Llegó el comandante
Y mandó a parar
Aquí pensaban seguir
Jugando a la democracia
Y el pueblo que en su desgracia
Se acabara de morir
Y seguir de modo cruel
Sin cuidarse ni la forma
Con el robo como norma
Y en eso llegó Fidel
Se acabó la diversión
Llegó el comandante
Y mandó a parar
Se acabó la diversión
Llegó el comandante
Y mandó a parar.

 

Un lirismo desbordante mostró la matancera Carilda Oliver Labra, en su poema Canto a Fidel, musicalizado esta vez por varios intérpretes cubanos.
No voy a nombrar a Oriente,
no voy a nombrar la Sierra,
no voy a nombrar la guerra
–penosa luz diferente–,
no voy a nombrar la frente,
la frente sin un cordel,
la frente para el laurel,
la frente de plomo y uva:
voy a nombrar toda Cuba:
voy a nombrar a Fidel.
Ése que para en la tierra
aunque la luna lo hinca,
ese de sangre que brinca
y esperanza que se aferra;
ese clavel en la guerra,
ese que en valor se baña,
ese que allá en la montaña
es un tigre repetido
y dondequiera ha crecido
como si fuese de caña.
Ese Fidel insurrecto
respetado por las piñas,
novio de todas las niñas
que tienen el sueño recto.
Ese Fidel –sol directo
sobre el café y las palmeras–;
ese Fidel con ojeras
vigilante en el Turquino
como un ciclón repentino,
como un montón de banderas.
Por su insomnio y sus pesares
por su puño que no veis,
por su amor al veintiséis,
por todos sus malestares,
por su paso entre espinares
de tarde y de madrugada,
por la sangre del Moncada
y por la lágrima aquella
que habrá dejado una estrella
en su pupila guardada.
Por el botón sin coser
que le falta sobre el pecho,
por su barba, por su lecho
sin sábana ni mujer
y hasta por su amanecer
con gallos tibios de horror
yo empuño también mi honor
y le sigo a la batalla
en este verso que estalla
como granada de amor.
Gracias por ser de verdad,
gracias por hacernos hombres,
gracias por cuidar los nombres
que tiene la libertad.
Gracias por tu dignidad,
gracias por tu rifle fiel,
por tu pluma y tu papel,
por tu ingle de varón.
Gracias por tu corazón.
Gracias por todo, Fidel.

 
Y es que Fidel y su obra revolucionaria tocaron los corazones de pueblos hermanos y ese es el caso del cantautor chileno Víctor Jara, con su canción A Cuba.
Si yo a Cuba le cantara,
le cantara una canción,
tendría que ser un son,
un son revolucionario,
pie con pie, mano con mano,
corazón a corazón,
corazón a corazón,
pie con pie, mano con mano,
como se le habla a un hermano,
si me quieres, aquí estoy
¿qué más te puedo ofrecer
sino continuar tu ejemplo?
Comandante, compañero,
¡viva tu revolución!
Si quieres conocer a Martí y a Fidel,
a Cuba, a Cuba, a Cuba iré
si quieres conocer los caminos del Che,
a Cuba, a Cuba, a Cuba iré
si quieres tomar ron pero sin Coca Cola,
a Cuba, a Cuba, a Cuba iré
si quieres trabajar en la caña de azúcar,
a Cuba, a Cuba, a Cuba iré
en un barquito se va el vaivén,
a Cuba, a Cuba, a Cuba iré
si quieres conocer a Martí y a Fidel.
a Cuba, a Cuba, a Cuba iré
Si yo a Cuba le cantara,
le cantara una canción,
tendría que ser un son,
un son revolucionario,
pie con pie, mano con mano,
corazón a corazón.
Como yo no toco el son
pero toco la guitarra,
que está justo en la batalla
de nuestra revolución,
será lo mismo que el son
quiso bailar a los gringos,
pero no somos guajiros,
nuestra sierra es la elección.
Si quieres conocer a Martí y a Fidel,
a Cuba, a Cuba, a Cuba iré
si quieres conocer los caminos del Che,
a Cuba, a Cuba, a Cuba iré
si quieres tomar ron pero sin Coca Cola,
a Cuba, a Cuba, a Cuba iré
si quieres trabajar en la caña de azúcar,
a Cuba, a Cuba, a Cuba iré
en un barquito se va el vaivén,
a Cuba, a Cuba, a Cuba iré
si quieres conocer a Martí y a Fidel.
si quieres conocer los caminos del Che,
a Cuba, a Cuba, a Cuba iré.... perdiéndose.


La canción, Un son para Cuba, con letra de Pablo Neruda, e interpretada por el grupo chileno Quilapayún, en aquel momento en el exilio, evocaba la figura del comandante Fidel Castro como héroe de la revolución y la libertad.
Si el hondo mar callaba sus dolores
las esperanzas levantó la tierra
éstas desembarcaron en la costa
eran brazos y puños de pelea.
Fidel Castro con quince de los suyos
y con la libertad bajó a la arena
bajó a la arena,
Fidel,
con la libertad,
Fidel.
La isla estaba oscura como el luto
pero izaron la luz como bandera
no tenían más armas que la aurora
y ésta dormía aún bajo la tierra.
Las madres despidieron a sus hijos
el campesino relató su pena
y el ejército libre de los pobres
creció y creció como la luna llena.

Mientras que el movimiento de los libres
movía como el viento las praderas
sacudía los surcos de la isla
surgía sobre el mar como un planeta.
Fidel Castro con quince de los suyos
y con la libertad bajó a la arena
bajó a la arena,
Fidel,
con la libertad,
Fidel,
y el Che Guevara.
Fidel,
y con Camilo,
Fidel,
también Raúl,
Fidel,
y todo el pueblo,
Fidel,
latinoamericano,
Fidel...

 

Con motivo del noventa cumpleaños de Fidel Castro varios intérpretes cubanos, entre ellos Arnaldo Rodríguez, Mayito Rivera, Laritza Bacallo y Waldo Mendoza, le rendían un homenaje musical a Fidel en la página, Un hombre que sueña.  
Un hombre que sueña
Hay un hombre que sueña la luz, la belleza,
y se quita la piel disparando en un verso,
palpita el corazón de un yate en la tormenta;
la orilla redención, la Patria el universo.
Hay un hombre que lanza en su fe, la certeza,
y rescata las velas del viento que azota;
proyecta la razón directo a las estrellas,
pone cura al dolor, repara el alma rota.
Hubo girones y molinos, y salió el sol tras el diluvio,
amanecieron horizontes, naufragaron viejos muros.
Hubo profetas y traidores, Martí latiendo en el bolsillo,
hubo mambises y Quijotes, limpia alegría de los críos.
Y aquel hombre soñaba todavía,
vigilante absuelto por la historia,
precisan estos años la utopía,
eterno guerrillero de victorias.
Hay un hombre que lanza la fe, directo a las estrellas.
Hay un hombre que sueña la luz, caminando con firmeza.
Hay un hombre que lanza la fe, directo a las estrellas.
Un hombre que da su vida entera, por Cuba y por su bandera.
Hay un hombre que lanza la fe, directo a las estrellas.
Y un Fidel que vibra en la montaña, regalando la esperanza de un nuevo
amanecer.
Caminante no hay camino.
Caminante no hay camino, óyelo bien, se hace camino al andar.
Oye como canta Cuba entera, caminante no hay camino.
Y salió el sol tras el diluvio, se hace camino al andar.
Y es que la era está pariendo un corazón, caminante no hay camino.
Se hace camino al andar, se hace camino al andar.

 

También el cantautor cubano Raúl Torres, se inspiró más de una vez en la figura del Comandante en Jefe Fidel Castro y le dedicó los temas A través del sol, y Cabalgando con Fidel.
Dicen que en la Plaza en estos días
se les ha visto cabalgar a Camilo y a Martí
y delante de la caravana, lentamente sin jinete,
un caballo para ti.
Vuelven las heridas que no sanan
de los hombres y mujeres
que no te dejaremos ir.
Hoy el corazón nos late afuera
y tu pueblo aunque le duela
no te quiere despedir
Hombre, los agradecidos te acompañan
cómo anhelaremos tus hazañas
ni la muerte cree que se apoderó de ti.
Hombre, aprendimos a saberte eterno
así como Olofi, Jesucristo
No hay un solo altar sin una luz por ti.
Hoy no quiero decirte Comandante,
ni barbudo, ni gigante
todo lo que sé de ti.
Hoy quiero gritarte, Padre mío,
no te sueltes de mi mano,
aún no sé andar bien sin ti.
Dicen que en la Plaza esta mañana
Ya no caben más corceles llegando
de otro confín.
Una multitud desesperada
de héroes de espaldas aladas
que se han dado cita aquí
y delante de la caravana
lentamente sin jinete
un caballo para ti.

 

En este redescubrimiento de las canciones dedicadas al Líder Histórico de la Revolución Cubana, el sistema informativo de Radio Jaruco, pudo llegar a totalizar más de veinte temas, todos inspirados en el hombre más universal del siglo 20 y parte del 21, nuestro Comandante en Jefe Fidel.

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