Cuba y China: por una energía renovable

En un contexto de una dependencia muy alta del mercado mundial,  para la Isla es de máxima urgencia cambiar su matriz energética e introducir fuentes renovables en sus suministros. Con este objetivo sesiona el Fórum empresarial cubano-chino Potenciar las capacidades de la industria para su participación en el Programa de las Fuentes Renovables de energía en Cuba, que se celebra desde el 18 de enero hasta mañana día 20, y que permite el intercambio entre entidades de ambas naciones en aras de desarrollar proyectos estratégicos.

 

 

Con la presencia del ministro de Industrias, Salvador Pardo Cruz y Gu Chengkui, director del Centro de Información para el Desarrollo Industrial de China y jefe de la delegación asiática, se inició ayer el fórum, que busca identificar proyectos de cooperación con empresas de ambos países para crear capacidades en la industria cubana que le permitan participar en los procesos inversionistas que se llevan a cabo, y asegurar la sostenibilidad de la infraestructura que se cree.  

 

La parte china compartirá su experiencia en este renglón, en el cual se ubica entre los líderes mundiales con un uso de casi un 30 % de la energía renovable, según refiriera el jefe de la delegación asiática en la apertura del evento. Gu Chengkui expresó la disposición de su país para trabajar en conjunto con su contraparte cubana y fortalecer en esta esfera la cooperación, la cual se desarrolla desde el 2012.

 

Para Juan Manuel Presa, director de Inversiones y Negocios de la Electricidad en el Ministerio de Energía y Minas, la importancia de este evento radica en que aúna los esfuerzos del ministerio que representa con el de Industrias, relación que propone la introducción a la mayor brevedad posible, y con el menor costo para el país, de varios proyectos encaminados a fortalecer  el uso de las fuentes renovables, lo cual se logra maximizando la producción en Cuba de todos los componentes infraestructurales posibles.

 

«Siempre habrá que importar elementos; pero, por ejemplo, los paneles fotovoltaicos se pueden ensamblar aquí en Pinar del Río y subir su capacidad. Otra medida concreta es aumentar el volumen de la fábrica de calentadores ubicada en Ciego de Ávila y potenciar la de calderas de Sagua la Grande. Un avance en este sector repercute también en garantizar a la población electricidad las 24 horas y en que la economía tenga un soporte eléctrico sistemático para todas sus producciones. No hay crecimiento del PIB si no trabajamos en esta esfera, y para lograrlo al ritmo que necesitamos es necesario la participación extranjera».

 

Las inversiones en infraestructura industrial cubana permitirán la sostenibilidad de cada proyecto vinculado al uso de las fuentes renovables, acercarnos a un 24 % de participación de esta energía para el 2030 (actualmente solo un 4,65 % de la energía usada proviene de matrices no fósiles), además contribuirá al ahorro por sustitución de importaciones y el surgimiento de nuevos empleos.

 

Hoy el país produce 18 000 millones Kw/h cada año y para el 2030 se prevé alcanzar los 30 000 millones. Más de la mitad de ese crecimiento está planificado que sea a través de fuentes renovables de energía. Así lograríamos la sustitución de miles de toneladas de combustibles, el ahorro de millones de dólares, además se reduciría considerablemente la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera y contribuiríamos a un medioambiente más limpio.


Por Claudia Padrón Cueto | Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

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