Manifestciones en Brasil por reformas al sistema de jubilaciones

La reforma del sistema de jubilaciones propuesta por el gobierno interino de Michel Temer provocó que sindicatos y movimientos sociales brasileños convocaran este miércoles al Día Nacional de Movilización y Paralización contra dicha medida.

 

 

La jornada estuvo organizada por el Frente Brasil Popular y el Frente Pueblo Sin Miedo, que reúnen a sindicatos como la Central Única de los Trabajadores (CUT, mayor unión obrera de Brasil) y la Central de los Trabajadores de Brasil (CTB), al igual que a grupos sociales como el Movimiento de los Sin Tierra (MST).

 

“Esta es la primera movilización unificada de este año y abre el calendario de una intensa agenda que tendremos en 2017 para denunciar los retrocesos que penalizan a los trabajadores, como las reformas al sistema de jubilaciones y a la legislación laboral”, informaron los organizadores en un comunicado.

 

El punto culminante de la jornada que transcurrirá en al menos 23 de las 27 capitales regionales será el acto que tendrá lugar por la tarde en la populosa Avenida Paulista y en el cual se anunció la participación del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

 

Las movilizaciones coincidirán con el inicio de una huelga general de los trabajadores de la educación pública.

El paro va a extenderse a todos los estados del país y esperamos contar con la adhesión de más de un millón de afiliados, anticipó el titular de la Confederación Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE), Heleno Araújo.

Según declaró el dirigente gremial, las 48 entidades afiliadas al CNTE aprobaron la convocatoria a la huelga general, inicialmente prevista para 10 días, pero que podría extenderse.

 

El objetivo de esta y otras acciones de protesta -remarcó- es detener la reforma de la seguridad social y evitar así un grave retroceso.

La Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) 287/2016 enviada por Temer al Congreso elimina las jubilaciones especiales ahora vigentes para sectores como los de la educación y el agrícola, y desvincula los beneficios de la jubilación del salario mínimo, que -recordó el dirigente nacional del Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra (MST) Joao Pedro Stedile- en los gobiernos de Lula y Dilma casi se triplicó.

 

Según el ministro brasileño de Finanzas, Henrique Meirelles, la reforma propuesta por Temer no es una opción, sino una necesidad ante el déficit creciente de la seguridad social; un alegato que tanto la oposición como parte de la propia base aliada al gobierno consideran una falacia.

 

Bruno Costa, uno de los asesores del Partido de los Trabajadores (PT) en el Senado, afirmó que en realidad lo que existe es un superávit en las cuentas de la jubilación y una deuda de más de 426 mil millones de reales (más de 133 mil millones de dólares) de grandes empresas, gobiernos estaduales y alcaldías con el régimen de seguridad social.

 

(Tomado de Telesur)

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