Un aporte desinteresado

Han sido muchos las historias de vida que hemos presentado mis colegas y yo sobre jaruqueños destacados por sus donaciones voluntarias de sangre. Sin embargo, nunca habíamos entrevistado a jóvenes que por primera vez extendieron su brazo para donar.


Ese es el caso de la joven Yaimara Garcés Quiñónez, profesora de la secundaria Básica Frank País, en esta ciudad.


Yaimara Garcés: “En marzo de 2017 fue mi primera donación de sangre. En mi escuela necesitan que algún trabajador donara y yo rápidamente deje que sí, que lo haría. Recuerdo que conmigo fueron varios compañeros de trabajo que ya habían donado sangre anteriormente y que me aconsejaron sobre las bondades y beneficios que significa realizar este humano gesto, o sea, aprendí que era un aporte sin nada a cambio”.


Periodista: Un ligero temor sintió Yaimara cuando fue a hacer su primera donación de sangre, pero eso no le impidió sentarse en el sillón para la extracción.


Yaimara Garcés: Sí tuve mucho temor, porque se dice que cuando uno dona por primera vez se puede desmayar, fatigarse, pero bueno me dije, si pienso en que me va  a ir mal entonces no lo iba a hacer. Y nada me hicieron unos análisis preliminares en el Policlínico Docente Integral Noelio Capote de Jaruco, en el laboratorio de extracción de sangre y todo me dio bien. Luego me senté y me atendieron muy bien mientras donaba por primera vez. ¡Fueron como 15 minutos y llené la bolsa!


Periodista: Yaimara, se despidió con un mensaje para los jóvenes que no creen que las donaciones de sangre son importantes para salvar vidas.  


Yaimara Garcés: “Le puedo decir a los jóvenes como yo que no hay que temer a nada, vaya que piensen que es como hacerse un análisis más. Pero más allá estar conscientes de que es muy importante donar sangre porque los que lo hacemos no tenemos ni idea de a quién le va a hacer falta”.

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