Siete municipios villaclareños mantienen en cero la mortalidad infantil

SANTA CLARA. — En un resultado sin precedentes, siete de los 13 municipios de Villa Clara mantienen inmaculado hasta la fecha el indicador de mortalidad infantil, lo cual ha contribuido a que la provincia logre, al cierre del mes de julio, la más baja tasa de su historia, de 2,4 por cada mil niños nacidos vivos.

De acuerdo con lo señalado por el doctor Justo Rodríguez López, al frente del Programa de Atención Ma­terno Infantil en el sectorial de sa­lud, los territorios que tienen en cero el indicador de defunciones en menores de un año son Corralillo, Que­­ma­do de Güines, Camajuaní, Cai­barién, Cifuentes, Santo Do­min­go, Ran­chue­lo, con destaque también, pa­ra Sagua la Grande y Manica­ra­gua que reportan un solo fallecido en el periodo.

 

En la consecución de ese resultado, ha sido vital el trabajo de los médicos que laboran en el sistema de atención primaria, además de los servicios especializados que brin­dan los hospitales Mariana Gra­ja­les y el Pediátrico José Luis Mi­randa, de Santa Clara, aseguró el fun­cio­n­ario.

 

En ese sentido mencionó el papel desempeñado por las Salas de Cui­dados Especiales Perinat­ales y de Neonatología del hospital materno de Santa Clara, así como la terapia intensiva y el grupo de cirugía del pediátrico villaclareño, además del centro hospitalario Ar­nal­do Milián Castro, institución que asiste a gestantes con marcada gra­ve­dad.

 

Rodríguez López expresó asi­mismo que la totalidad de los indicadores, excepto la mortalidad materna, se sitúan por debajo de las cifras establecidas por el país, entre ellos el bajo peso al nacer, la mortalidad preescolar (entre uno y cinco años); la escolar (de cinco a catorce), y la fetal tardía; cuyas tasas son comparables a las logradas por países desarrollados como Estados Unidos, Canadá, Holanda y Suecia.

 

Significativo también son los seis años sin mortalidad materna en el Plan Turquino del territorio, en cuyo resultado han influido las acciones desarrolladas por los médicos y en­fermeras que laboran en los consultorios médicos de la montaña, quienes, al captar a tiempo los embarazos, contribuyen a disminuir los factores de riesgo y la morbilidad.


Autor: Ángel Freddy Pérez Cabrera | Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.