El bloqueo existe, está ahí y hace daño

CAMAGÜEY.–La generación que hoy ocupa las aulas universitarias nació y se crió bajo el impacto permanente del bloqueo en la vida cotidiana de los cubanos, por lo que dispone de argumentos y vivencias suficientes para repudiar y condenar tamaña agresión contra la Patria durante más de cinco décadas.

 

 

Reunidos en audiencia pública, profesores y estudiantes de la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz respaldaron la posición del gobierno revolucionario de no cejar en la lucha hasta que no de­saparezca totalmente el bloque económico, comercial y financiero que sostiene contra Cuba el gobierno de Estados Unidos.

 

Convocado por la Comisión de industria, construcción y energía de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el encuentro devino tribuna de denuncia de los múltiples pretextos y enfoques empleados por el imperio para justificar la política agresiva y el cerco económico que casi tienen la misma edad que la Revolución.

 

«Con tanto odio y con tanta saña han pretendido doblegarnos, pero con nosotros no hay quien pueda», expresó el profesor Jorge Veranes Salinas, en alusión a la manera en que los círculos de poder estadounidenses han subestimado siempre la capacidad de resistencia y el amor a la libertad del pueblo cubano.

 

Varias de las intervenciones coincidieron en la necesidad de ser siempre vigilantes y defensores de la independencia y la soberanía del país frente a las no abandonadas apetencias yanquis de destruir la Revolución por cualquier vía y apoderarse de Cuba, que es la causa fundamental de su política hostil contra la Isla.

 

«Los cubanos chocamos todos los días con las consecuencias del bloqueo, está ahí, no es un cuento y nos hace mucho daño», comentó el estudiante Gerardo Gutiérrez Rodríguez, al referirse, con ejemplos concretos, a los perjuicios que su permanencia origina en la enseñanza universitaria.

 

Según testimonios de profesores y estudiantes, ello se refleja en lo prohibitivo de acceder a tecnologías de punta, en obstáculos de todo tipo para impedir el intercambio académico y en la imposibilidad de adquirir recursos destinados a la impresión de textos o a las prácticas de laboratorio, por solo citar algunos ejemplos.

 

Sin embargo, como destacara Yaíma Filiberto Cabrera, decana de la Facultad de Informática, «seguimos formando profesionales de primer nivel y nunca, aun en las más complejas coyunturas, se le han cerrado las puertas a la solidaridad para con los pueblos hermanos del mundo».

 

Al término de la audiencia pública, Santiago Lajes Choy, rector de la casa de altos estudios, ratificó que la comunidad universitaria camagüeyana seguirá haciendo Revolución, junto a todo el pueblo, como lo demuestra hoy en las jornadas de recuperación de las secuelas dejadas por el huracán Irma.

 

Por Miguel Febles Hernández | Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Videos


Artículos Relacionados