Bloqueo, una política hostil e inhumana

El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos a Cuba desde hace más de medio siglo impide el desarrollo de la nación caribeña y atenta contra la calidad de vida de sus pobladores.

 

Una vez más la Mayor de las Antillas cuenta con el apoyo de países amigos desde los más recónditos lugares del planeta expresada el pasado día primero de noviembre en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

 

La política injerencista del poderoso vecino del norte, a lo largo de la historia atenta contra el desarrollo intelectual de los estudiantes, al no contar con los instrumentos necesarios para ejercitar los contenidos, impide el uso de tecnologías de última generación y limita el tratamiento de enfermedad en niños y adultos.

 

El bloqueo es una medida cruel que atenta contra los más elementales derechos humanos en el orbe. La política implantada en los primeros años de la Revolución también afecta la esfera económica estatal y familiar limitando el adelanto científico técnico y el progreso en el hogar. 

 

Varias son las acusaciones infundadas por los Estados Unidos en las Naciones Unidas para mantener una estrategia que por más de 50 años solo trae sufrimientos a un país que frente a viento y marea se yergue en el perfeccionamiento de un modelo económico y social por el bienestar de sus hijos.

Nuevamente el rechazo al bloqueo económico, comercial y financiero sentenció las intervenciones imperialistas en la Asamblea General de las Naciones Unidas. El pueblo cubano representado por nuestro canciller Bruno Rodríguez Parrilla con voz imperante exigió en la ONU el cese de la política hostil que hoy no solo afecta al verde caimán, si tenemos en cuenta las multas millonarias impuestas a propietarios de empresas extranjeras por comercializar con la isla.   


Esperemos que en futuro no muy lejano los encargados de hacer justicia y cumplir lo legislado cumplan su cometido.