Una heroica acción

El 30 de noviembre de mil 956 un valiente joven, rebelde y con ansias independentistas recorría las calles de Santiago de Cuba. Era Frank País García el que encabezaba el alzamiento, que supuestamente centraría a los sicarios de Fulgencio Batista en la ciudad, y abriría el camino en las costas de la oriental provincia para el desembarco de los 82 expedicionarios encabezados por Fidel.

 

Aquel último viernes del mes de noviembre de mil 956 los revolucionarios uniformados se apoderaban de las calles de una ciudad que se convertía en cuna de la independencia patria por las múltiples acciones que años atrás protagonizaron los héroes de una Cuba colonial y que en aquella gesta actuaban los jóvenes después del centenario del apóstol.


Los disparos y el olor a pólvora irrumpían las calles y avenidas de un Santiago que nuevamente servía de trinchera a aquellos jóvenes impetuosos que sofocaban al régimen opresor imperante en la Cuba neocolonial de los años 50.


Además de Frank, motor impulsor de levantamiento armado del 30 de noviembre Pepito Tey y Otto Parellada tenían misiones específicas para lograr el éxito de la heroica acción. Ante la respuesta del fuego enemigo ambos no cesaron los disparos hasta caer mortalmente heridos.


La popular operación en Santiago de Cuba a cargo de los revolucionarios del movimiento 26 de julio y en apoyo al desembarco del Yate Granma mostró el ímpetu de una juventud que luchaba por un futuro mejor y la existencia de un nuevo sistema político- social para beneficio de todos.


A 61 años de la heroica acción del 30 de noviembre de mil 956, el pueblo cubano recuerda a aquellos muchachos que derramaron su sangre por un ideal emancipador y que no dudaron en tomar las armas para combatir la opresión del régimen imperante. Gracias a su temple y resistencia hoy vivimos en una Cuba “Con todos y para el bien de todos”.