Camilo vive

Compartir con:
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Print this page
Print

Recordar un hombre que resulta ser ejemplo en el tiempo que le tocó vivir y en el actual, es trasladar la memoria a las acciones que dentro de la Revolución Cubana libró y defendió la personalidad histórica de Camilo Cienfuegos, hombre de pueblo que con pasión y valentía logró inculcar en los cubanos el sentir revolucionario.

Vea también : El retrato Perfecto

Las flores que cada 28 de octubre cubren el velo de nuestros mares, nos recuerdan la existencia de un hombre que ni siquiera el mar, en lo más hondo de sus profundidades, pudo borrar en la memoria de los cubanos la expresión noble del pueblo ante la repentina pérdida de aquella sonrisa que terminó disipándose entre las olas y el salitre.

Camilo, las flores que cada 28 de octubre te ceden nuestros jardines, nos remiten a la pasión que prendió en los cubanos tu figura, siempre jaranero y risueño, lleno de fuerza y luz en las ideas que defendiste hasta el momento de tu desaparición física.

Las flores que cada 28 de octubre posan para las fotos de la prensa y nos devuelven el afecto popular que un hombre de origen humilde desató en el alma de la gente, con aquellas mil anécdotas contadas bajo el sombrero alón que hablan de su cercanía a los niños, a los campesinos; de su lealtad al Che y Fidel, y de su reverencia solemne al más universal de los cubanos, Martí, nos hace recordar además el hermoso relato que narró el propio Comandante en Jefe Fidel Castro sobre el día que fueron al lugar donde murió el Apóstol y aquel muchacho, apenas salido de la adolescencia, reclamó un minuto de silencio como tributo a los caídos por la independencia de Cuba, dos descargas de fusilería, un ramo de rosas y la bandera, aunque luego los enemigos ametrallasen el gesto.

Las flores que cada 28 de octubre arrojan nuestras manos en las orillas de mares y ríos, nos evocan ese paso fulgurante suyo que describió el Indio Naborí.

Tenía apenas 27 años cuando así, de la nada, se deshizo en un vuelo que cambió de imprevisto el rumbo hacia la inmortalidad. Las flores que navegan por el mar tras la acostumbrada jornada en homenaje a Camilo Cienfuegos, revelan su destino de héroe y surcan sin cesar el intenso oleaje de la historia.

Yainely Guerra

Periodista

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *