Del lado de los que apuestan por su luz

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De muy agradable sorpresa fue la impresión que recibí al entrar en la Ciudad Condal de #Jaruco de un viaje proveniente de la otrora villa de Güines. No por estar enterado de la novedad dejó de ser feliz el ver con mis propios ojos que se habían iniciado los tan anhelados trabajos de recuperación de los viales interiores de la ciudad, ahora en su primera etapa.


Equipos pesados como una motoniveladora y un cargador frontal nivelaban y limpiaban los tramos de las calles, mientras camiones llenos de la mezcla asfáltica junto a la máquina regadora de asfalto y un grupo de hombres esperaban para entrar en acción. Alrededor de todos ellos una parte del pueblo atentos a la ejecución de la obra. En sus ojos, el brillo de un deseo próximo a cumplirse y la esperanza de una exitosa culminación.

¡Qué bueno volveremos a tener calles!, oí decir de unos y otros. Y hasta yo mismo reflexioné y sonreí. Comprendí lo agradecido que suele ser este pueblo, nuestro pueblo, cuando se atienden sus necesidades, aquellas que aun siendo de todos se sienten como de cada uno porque nos afectan en ambos planos, el social y el individual.

Del mismo modo valoré el momento en que se logró acometer esta costosa inversión. Cuando cada día la política de bloqueo económico, financiero y comercial adopta las formas más agresivas jamás vista bajo cualquiera de las anteriores administraciones del gobierno de la poderosa nación del norte brutal y revuelto, cuando la persecución a cada barco y empresas con las que hemos negociado el abasto de petróleo son sometidas a brutales sanciones, chantajes y actos de intimidación, es más que justo reconocer el tremendo esfuerzo que realizan las autoridades a todos los niveles correspondientes para poco a poco revertir la situación de deterioro que por largos años ha venido padeciendo en entorno urbano y la estructura vial de la ciudad.

Hago énfasis en lo anterior porque a nadie le puede pasar por alto que para la producción del asfalto que hoy se vierte en nuestras calles, es indispensable un alto componente de petróleo de calidad, el cual hay que necesariamente importar bajo las condiciones que nos impone el bloqueo, ese bloqueo no podremos dejar de mencionar mientras exista y que ha marcado la vida de varias generaciones de cubanos y nos ha hecho mucho más compleja y difícil la obra de la Revolución.

Entonces como mucho de los pobladores de esta hermosa ciudad me quedaría pedir a todos los que de una manera u otra intervienen en esta necesaria obra que adopten todas las acciones que permitan priorizar la calidad de la inversión. No podemos permitirnos el lujo de que dentro de un corto plazo de tiempo aparezcan en nuestras calles recién asfaltadas las consecuencias de trabajos previos no previstos, salideros, nuevas acometidas que resuciten las molestas zanjas, entre otras que deterioren la calidad de la vía.

A esos trabajadores que están comprometidos con la ejecución de la misma que se esmeren, que la realicen con amor, que aquí hay un pueblo que les estará agradecido por su esfuerzo y por su aporte por mejorar la calidad de vida de los jaruqueños.

Por eso, esta grandeza que siempre nos demuestra la revolución me hace estar siempre del lado de los que, aunque sabemos que el sol posee manchas, apostamos por su luz

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