¿El antirracismo, una utopía?

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¿En realidad somos los seres humanos la especie más inteligente del mundo? ¿Aún viviendo en un momento de desarrollo tecnológico y científico nunca antes visto, obramos por mantener el equilibrio entre los seres humanos en la sociedad?


Preguntas un tanto conceptuales, cierto. Al menos para quienes sufrimos las penurias de las mentes débiles, estas sí son interrogantes que golpean y preocupan.

Vayamos al hecho en concreto, el racismo. Sí se practica, a veces de manera inconsciente cuando en el argot popular cubano escuchamos decir… ¨negro mal hablado; negro bembón; tienes el pelo de una “jabá”; “qué clase de blanca se echó a perder en el cuerpo de esa prieta”; o “tenía que ser….si no la hace a la entrada, la hace a la salida.” Estas y otras muchas frases discriminan y laceran la integridad de las personas de diferentes razas.

Ahora bien, lo más triste del asunto es que en esas conductas caen personas de todas las edades, y en el caso de los niños aprenden dentro de la familia a mantener quienes esa posición.

Lamentablemente, en cualquier lugar de Cuba y pese los avances en materia de igualdad social, continúan escuchándose las ofensas contra quienes son considerados de una raza inferior.

Los improperios, a veces pueden llegar disfrazadas de chistes de muy mal gusto, por cierto, pero que provocan malestar y la baja autoestima en quien los recibe, aunque también desencadena la ira lo cual puede terminar en males peores, como ha ocurrido.

A dónde quiero llegar con este comentario, pues al mejoramiento humano… como expusiera el Maestro. Duele que se rompa el amor por el prójimo, sin importar si es de la raza negra o de la raza blanca; lastima que dos niños no jueguen en esta época juntos por esos mismos prejuicios……

Hay que hablar del antirracismo pero no en voz baja entre nosotros, sino expresar su verdadera esencia y ponerla en práctica en el trabajo, en la guagua, en el hogar, en la escuela y no como algo mecánico, sino como una acción espontánea.

Hablemos en un solo lenguaje, el de ser cada día mejores personas, porque como dijo Martí: “Hombre es más que blanco, más que mulato, más que negro….El hombre no tiene ningún derecho especial porque pertenezca a una raza o a otra: dígase hombre, y ya se dicen todos los derechos.”

Yuniel Rodríguez

Periodista

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