El cacique de la Ciudad Condal de Jaruco

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Por la Ciudad Condal de Jaruco transitaron muchas figuras importantes… pero sabían que paseó también, un Cacique.

Pues sí, un cacique robusto de mediana estatura, pelo crespo y castaño, ojos vivaces con sonrisa franca y agradable, capaz de absorber la simpatía de cuantos lo conocieron y pudieron escuchar sus improvisaciones; donde predominaba el género humorístico, reflejo de la idiosincrasia del auténtico cubano, me refiero a Francisco Reyes Castaño.

El Cacique Jaruqueño

Conocido en su tiempo como El Cacique Jaruqueño, se convirtió desde muy joven en amante de la décima, de ahí que sus interpretaciones muestran las cualidades del artista natural que envuelto en sus primitivas raíces se consagran en la creación del arte para su pueblo.

Según datos biográficos de Aimé Abreu Pérez, metodóloga de cultura popular tradicional en Jaruco, Cuba disfrutó de sus décimas en programas radiales como Una hora en mi bohío y Bando tricolor, de la Cadena Roja, Patria guajira, de Radio Cadena Habana, Cuarteto de trovadores, de la Emisora Radio García Sierra; dirigido por Justo Vega; y en enero de 1942 cantó a José Martí desde esta misma emisora.

En abril de 1953, en la emisora radial dirigida por Patricio Lastra, El Cacique respondió a las décimas que la destacada poetisa Encarnación de Armas había enviado a Magalis, la adorable hija del repentista.

Encarnación el Edén
De tu mérito es diverso
Porque en tus labios hay verso
Y en tu corazón también.
Haces una y haces cien,
Siempre con inspiración
Y yo no se, Encarnación
Si será que Zagalita
Es como una princesita
Que despierta tu ilusión.

El pueblo de Jaruco en cierta ocasión rindió un merecido homenaje en el cine de la localidad, a Francisco Reyes Castallo, El Cacique Jaruqueño, y en la velada se reunieron decimistas de la talla de los Hermanos Rafael, Sergio Rubiera, Rigoberto Rizo, Gustavo Tacaronte, Chanito Isidron, entre otros, que interpretaron obras dedicadas a esta personalidad.

Hoy como ayer la imagen pintoresca de Francisco, o mejor dicho, El cacique jaruqueño, queda guardada en la memoria de los que en su tiempo le conocieron, y para las generaciones de hoy, quedan sus rimas, desbordadas de lirismo, humor criollo y amor a su terruño.

Te agradezco Encarnación
Estas décimas preciosas
Que son pétalos de rosa
Con labios de inspiración.
Para pagar tu atención
Es pobre mi melodía,
Además la musa mía
Se queda medio confusa,
Siempre que escucho en tu musa
Un mundo de poesía.

Yuniel Rodríguez

Periodista

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