El día feliz que ya llegó

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Reencuentro con los amigos, con los maestros y la escuela. Foto Marlene Caboverde

Una mañana clara y un sol luminoso abrieron la jornada del dos de septiembre, como si a la naturaleza también se le antojara embellecer la fecha exacta del inicio del curso escolar en Cuba: el día más hermoso de la Patria.

Con sus uniformes relucientes miles de niños, adolescentes y jóvenes marcharon a sus escuelas. Y es que fueron muchas las manos y voluntades que se juntaron, en franca pelea contra el reloj, para que en los estudiantes no quedara trunca la ilusión de estrenar un nuevo ajuar en tan significativo momento.

Como postales inolvidables se inscribían las imágenes del reencuentro con los amigos, con los maestros y la escuela para muchos, mientras para otros el instante suponía mariposas en el estómago porque ingresaban a una nueva institución donde ya podían vislumbrar el porvenir.

Como soñó Martí e impulsó Fidel. Foto Marlene Caboverde

El comienzo de las clases sigue adornado de emociones porque las cosas más importantes como la escuela, el maestro y lo indispensable para enseñar y aprender no faltan, a pesar de tantas carencias y dificultades económicas y financieras.

Lo valedero es el deseo que asiste a los cubanos de mantener vivo y joven el proyecto de pueblo culto que soñó Martí, que impulsó Fidel y que seguimos escribiendo a fuerza de perseverancia y pasión entre todos y para el bien de todos.

Marlene Caboverde

Periodista de Radio Jaruco y Editor Jefe de la Redacción Digítal

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