Manos de hadas para los escolares

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Marlene Caboverde

Marlene Caboverde

Periodista de Radio Jaruco y Editor Jefe de la Redacción Digítal
Marlene Caboverde

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¿Tendremos o no a tiempo los uniformes escolares para los alumnos antes de septiembre? Se preguntaban muchas familias de Mayabeque, sobre todo aquellas donde hay estudiantes de nuevo ingreso en las diferentes enseñanzas.


La respuesta grita en los colores amarillo, rojo y blanco que ya asoma en las estanterías de las unidades de la red minorista, abastecidas con las prendas de aquellos que iniciarán el preescolar y la secundaria básica.

Pero la tarea está inconclusa, porque se encuentran en proceso de elaboración siete renglones, entre ellos los uniformes azules, porque el tejido llegó con atraso al país.

María Domínguez Esponda, más conocida como Cuca. Foto Marlene Caboverde

No obstante, ya puede darse por sentado que todos los estudiantes lucirán nuevos uniformes en el venidero curso escolar (los dos que les corresponden), y esa certeza destella en las manos de las hadas-costureras que laboran sin pausas en los doce talleres textiles de la provincia.

En una de esas fábricas, la número 17 “Víctor González” del Concejo Popular Tapaste, en San José de las Lajas, prácticamente vive para cumplir esa promesa una docena de mujeres que transforman la tela en ilusión y esperanzas.

Allí me recibió, sin previo aviso y como si fuera un familiar muy allegado, María Domínguez Esponda, más conocida como Cuca, quien borró, en un dos por tres, mis dudas y preocupaciones.

“Los uniformes van, tendría yo que estar muerta, y ni así”. Y para demostrar que es ante todo, una mujer de acción a sus 76 años de edad, me ofrece el rumor de las máquinas y los cuerpos doblados de las obreras que ella comanda.

Julia Hernández. Foto Marlene Caboverde

Lo más sorprendente de su colectivo es el tremendo espíritu de ancianas como Julia Hernández y Sinesia Domínguez de 80 y 85 años de edad, quienes siguen pegada a la costura como si de ello dependiera su propia respiración.

Ellas, como Cuca, se iniciaron en ese mundo siendo niñas, contaban once o doce años de edad, aseguran, y mientras evocan trozos de sus vidas, reconozco que gracias a su pasión y constancia ese taller vive, se mueve, permanece.

De las restantes, casi todas sobrepasan los 60 años, pero convocadas por Cuca se burlaron de los fallos de la electricidad en días pasados, iniciando el trabajo desde las cuatro o las cinco de la madrugada.

Trabajadoras del talleres textil de Concejo Popular Tapaste. Foto Marlene Caboverde

Esa estrategia se multiplicó en las restantes unidades textiles de Mayabeque donde quedan menos de 10 mil prendas por hacer, antes de cerrar julio, lo subrayó el Ingeniero Ernobel Collado Vázquez director de la UEB Confecciones Tropicales, de la Empresa Nacional Confecciones Textiles Boga.

El directivo resaltó el buen hacer de las costureras de Tapaste, y en cuanto a Cuca, la adornó con varios elogios bien merecidos, uno de ellos que es la mujer de más larga data y de mejor trabajo en el cargo de administradora en la Industria ligera de Cuba.

 

Cuca dirige controla y cose. Foto Marlene Caboverde

“Aquí hago de todo”, me advierte Cuca corroborando lo que de antemano sabía de sus virtudes. “Lo mismo ojales, candelilla, que arreglo una máquina, mira esta la arreglé ayer cuando se fue la luz y ahora voy a probarla”.

Y pasó del dicho al hecho a la velocidad de la luz, echando a andar el antiguo artefacto, mientras su rostro brillaba y sus compañeras la miraban orgullosas, con el rabito del ojo.

La provoco indagando sus estadísticas y enseguida saca la libreta donde lleva a punta de lápiz la producción, y cuando la asalto con preguntas muy técnicas, responde rápido, “para hacer una saya se requieren 19 operaciones y para una blusa, 17. ¿Qué más quiere saber?”

Lo de terminar los uniformes, es una redundancia, le digo. Quién puede dudar que luzcan en los cuerpos de nuestros niños y jóvenes muy pronto, si esa una obra que depende de gente como Cuca, un hada singular del hilo y la aguja, pero en los textiles les aseguro, no es la única.

Marlene Caboverde

Periodista de Radio Jaruco y Editor Jefe de la Redacción Digítal

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