Obligar a la prudencia (+ Fotos)

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Marlene Caboverde

Marlene Caboverde

Periodista de Radio Jaruco y Editor Jefe de la Redacción Digítal
Marlene Caboverde

Ese era el panorama de #Jaruco en la mañana de este 24 de marzo: aglomeración de personas en los centros comerciales, los jóvenes y algunos niños en las calles, y mucha gente en su ir y venir con total desenfado, como si no pasara nada.


En mis oídos resuenan todavía las palabras del primer Ministro de Cuba en la Mesa Redonda transmitida en el día de ayer y en mi mente, cada frase del Ministro de Salud pública alertando, advirtiendo.

Los consejos, las proposiciones y las sugerencias transmitidas por todos los medios y vías sobre el peligro que entraña para la salud humana el nuevo coronavirus COVID-19 caen, a veces, en el saco de la indolencia.

De modo, que todo apunta a IMPONER la ley, como palabra de orden. Si falta percepción de riesgo o se nubla la conciencia de la gente, entonces es deber obligar a la prudencia para que se cumplan las disposiciones del Ministerio de Salud Pública y de las autoridades del Estado cubano.

La salud es un bien preciado y la responsabilidad de protegerla es de todos.

El COVID-19 se propaga a una velocidad inusitada y es importante tener en cuenta que en ello tiene que ver: el nivel de cercanía, tipo de contacto, la duración del mismo, pero nuestros propios comportamientos son clave para el nivel de riesgo.

Supuestamente, él o ella están sanos y al parecer, no tienen síntomas; nada me dice en su apariencia que llegaron recientemente de algún país afectado por la pandemia, soy joven y fuerte y esa es una enfermedad para los viejos, diabéticos, hipertensos……

Basados en esas creencias se comporta mucha gente hoy en todas partes pese a los incontables, inteligentes, claros y hasta ingeniosos mensajes que circulan en las redes sociales y en todas las plataformas mediáticas de #Cuba y del planeta.

Por otra parte, los trabajadores estatales ya hacen suyas las actitudes positivas y las normas laborales, que siempre debieron cumplirse, pero que hoy se exigen con mayor fuerza porque constituyen una cuestión de vida o muerte, aunque usted crea que exagero un poco.

Evitar los sitios concurridos y el contacto físico, por mucho que nos cueste, son medidas básicas que no debemos violar, como tampoco debemos viajar sin una necesidad imperiosa o permitir que la infancia y la juventud continúe con la rutina habitual fuera de casa, luego que fueron suspendidas las clases respondiendo a la situación epidemiológica y a la demanda del pueblo.

Cuidarnos todos y entre todos, es obligatorio, si queremos estar todos y juntos, otra vez, cuando pase esta arrasadora y terrible pandemia.

Marlene Caboverde

Periodista de Radio Jaruco y Editor Jefe de la Redacción Digítal

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