Un Corsario Cubano

Compartir con:
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Print this page
Print
Francisco Martínez Chao

Francisco Martínez Chao

Periodista y colaborador de nuestro Sitio Web
Francisco Martínez Chao

Noticias recientes de Francisco Martínez Chao (ver todo)

La accidentada costa norte de la actual provincia de Mayabeque, fue en los siglos XVI, XVII y XVIII escondrijo seguro para los  bergantines de afamados piratas, corsarios y filibusteros de Francia, Holanda, Inglaterra y hasta de nuestro país.

¿Quién fue el primer corsario cubano?

Les contaré que se nombraba Andrés Manso de Castañeda, que de manso no tenía ni un pelo, porque a mediados del siglo XVI fue el azote de cuanto galeón español navegara por las proximidades de Boca de Jaruco, donde acostumbraba a anclar su velero.

Ni tenía una pata de palo ni esgrimía un garfio en la diestra, era esbelto y vestía ropajes de la casta nobiliaria, que adquiría a punta de sable y tiro de mosquete durante los abordajes.

Consta en viejos legajos que en 1636, a unas 13 millas de la costa, frente a Santa Cruz del Norte, cañoneó y ocupó una embarcación española cargada de oro, tabaco y maderas preciosas. Una crónica de la época atestigua que durante el ataque, la mayoría de los marineros de la Armada llegaron nadando a los arenales de la playa de Rotilla, aunque unos cuantos terminaron en la barriga de los feroces tiburones.

El Manso era de anja.

Los pescadores supersticiosos Boca de Jaruco y Santa Cruz del Norte, de antaño y contemporáneos, aseguran que cuando la luna está bajita puede verse mar adentro el fantasma de un velero ardiendo y el tronar de los cañones. Claro, son cuentos e historias fantasiosas, pero aún los buscadores de tesoros registran cuanta cueva exista por esos lares, deseosos de hallar el gran cofre repleto de joyas y doblones de oro, que dicen escondió por allí el pirata cubano Andrés Manso.

Francisco Martínez Chao

Periodista y colaborador de nuestro Sitio Web

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *