¡Viva Cuba, my friend!
Yuniel Rodríguez
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En la calurosa tarde de este domingo decidí adentrarme en desconocida Habana de arrabales, bares y cantinas. No fue mi objetivo hacer turismo nacional, solo acompañar a un ya querido colega periodista mejicano, el Oscar Rivero. Caminamos, desde el ostentoso Hotel Parque Central para después llegar a la popular y siempre obligada Calle Obispo.
¡Hay Obispo, que suerte o temor, aún no sé, haberte conocido de noche! ¡Como dice mi compadre de México… ahí se las dejo!
Llegamos pues a la Bodeguita del Medio luego de tantas propuestas en Obispo. “¡Dos chelas!” pidió el joven Oscar, de 26 años. O sea dos cervezas. Tocaba un septeto en la Bodeguita del Medio… “El cuarto de Tula”, “Dos Gardenias”, “La Guantanamera”… y en ese ir y venir de canciones y propinas me percaté que el único turista cubano era yo.
A mi lado bebiendo Mojito, dos estadounidenses que celebraban a lo grande, a mi izquierda cuatro madrileños, del otro lado del grupo musical varios puertorriqueños, y de repente cuando ya íbamos por la segunda ronda de chelas, se nos unieron tres venezolanos.
Yo, asustado entre tantos extranjeros. Mi amigo mejicano Oscar me decía… !Me encanta Cuba!. Cuando los que allí estaban supieron que yo era cubano… que sorpresa la mía. Todos los que estaban a mi alrededor me abrazaron solo porque era CUBANO. Sus expresiones muchas…
¡Cuba es lo mejor! ¡Vivan Cuba y Venezuela! Vociferaban los venezolanos, al tiempo que los norteamericanos me repetían en español, nosotros siempre venimos a Cuba, my friend.
Terminé sonriendo en La Bodeguita del medio, ah y sobrio eh. Pero salí del emblemático lugar satisfecho de que mi Cuba, linda y querida, es la preferida. Los cubanos sencillamente somos una parte de la especie humana que nos hacemos sentir, que hacemos vibrar y siempre tendemos la mano a quienes lleguen de lejos.
Esta vez mi amigo de Mérida, el Oscar, me despidió afirmando, ¡Me voy, pero regreso!