Medidas que facilitan el retorno de los connacionales y contribuyen a reducir el costo de los protocolos sanitarios

Con el propósito de facilitar el regreso de los cubanos residentes que se encuentran de visita en otros países, Cuba adoptó la decisión de permitir su entrada al país aunque el pasaporte no se encuentre actualizado, según explicó Ernesto Soberón Guzmán, director general de la Oficina de Cubanos Residentes en el Exterior, en conferencia de prensa en La Habana.

Esta decisión se agrega a las ya existentes sobre el tema, tomadas por el azote de la pandemia por coronavirus, consistentes en la realización de trámites a distancia en los consulados, para evitar la aglomeración de públicos; la prórroga automática de la estancia de los cubanos en el exterior hasta tanto se restablecieran las condiciones para que estas personas pudieran regresar; ayudar a los familiares y amigos de los fallecidos por COVID-19 fuera del país, y proporcionar el regreso, por razones humanitarias, a un número importante de viajeros, que alcanzó la cifra de más de 5 000, procedentes de 56 países, en unos siete meses.

Al producirse la reapertura del aeropuerto internacional José Martí de La Habana, se tomó la nueva decisión sobre la base de asumir que estas personas (se calcula una cifra de 400 000, aproximadamente), en el momento de cierre de los aeropuertos, por fuerzas ajenas a su voluntad se vieron imposibilitadas de regresar y tuvieron que adicionar más gastos a su estancia, a costa de sus familiares o de sus ingresos personales.

«En el caso de los cubanos que residen de manera permanente en el exterior y desarrollan su vida habitual en otros países, se mantiene la exigencia de viajar con pasaporte válido y vigente, para lo cual los consulados cubanos crearán todas las facilidades necesarias», aclaró el funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Precisó que el cubano residente que, por esta facilidad, regresó y decidiera en un futuro volver a salir del país, tendría la posibilidad de actualizar sus documentos, como está establecido en las normas migratorias de Cuba: «Esta medida beneficia a muchos connacionales en el extranjero, facilita el rencuentro con la familia y el regreso a su lugar de residencia habitual, además de abrir un nuevo periodo en este contexto de la pandemia», indicó.

Acerca de las medidas a cumplir para el control sanitario, Soberón Guzmán explicó que a todos los viajeros, al entrar al país, se les realiza una prueba de PCR de manera gratuita, para detectar la presencia de la COVID-19, pero a partir del próximo 1ro. de diciembre se tiene concebido el pago de una tasa sanitaria, para cubrir las acciones de sanidad en los aeropuertos, puertos y puntos de embarque.

«Nadie paga nada en efectivo en el aeropuerto, solo los operadores aéreos y las navieras son los encargados de abonar el importe para cubrir los costos de estos protocolos sanitarios. Ello responde a que el país debe importar un grupo grande de recursos para garantizarlos. Hasta ahora lo ha realizado de manera gratuita, pero con el incremento previsible de los viajeros, económicamente no resulta posible asumir ese tipo de costo», aseguró el directivo.

Realizó un llamado a la autorresponsabilidad de cada viajero, para esperar el resultado de la prueba de pcr antes de ponerse en contacto con otros pobladores allegados y, en caso de resultar positiva, facilite establecer la localización efectiva, a fin de desarrollar un grupo de acciones para el control epidemiológico. «Los cubanos residentes en el exterior tienen familiares en Cuba y se sobrentiende que no solo quieran protegerse ellos, sino que deseen proteger a sus familiares», señaló.

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