Se
llama Altinay Martínez Ávila,
tiene dieciséis años de edad
y es una promesa de la Radio Cubana. Ella
forma parte de las nuevas voces que distinguen
a Radio Jaruco.
“Para
los niños que escuchan La Edad de
Oro en Jaruco soy Nay. Así lo decidió
el colectivo del espacio y su directora,
la querida Marina Larrazaleta”.
“También
he hecho otros personajes, como la avecilla
que cuidó Gerardo en la prisión
en un programa dedicado a los Cinco, y el
último fue en un cuento que se llama
La niña de cristal. Pero sigo siendo
para todos, simplemente Nay, la niña
de La Edad de Oro”.
Altinay
aún no ha definido su profesión
futura, pero tiene la certeza de que no
quiere desligarse de la radio. Así
también opina Yaimelys González
, una joven que se inicia en la locución
de programas juveniles y variados.
“La
locución es sumamente difícil.
Trabajo mucho para mejorar la calidad en
cada salida al aire porque el pueblo es
exigente. Lo que más me reconforta
es el cariño de la gente en la calle.
Creo, que cuando se asume este oficio jamás
puedes abandonarlo”.
Ella
forma parte de las voces que distinguen
a esta emisora comunitaria que arribó
este 13 de marzo al 42 aniversario de su
creación. Entre ellos destacan Jorge
Luis Sopo, Noraida Machado, Carmen Jacomino
y Odalys Romero.
Otros
también dedican sus esfuerzos a crear
un producto de calidad para satisfacer a
los oyentes, y por estos días festejan
doblemente porque desde fines de 2009 Radio
Jaruco muestra una nueva imagen.
Luego
de nueve meses de trabajo concluyó
una inversión que abarcó la
remodelación y ampliación
del inmueble, ahora con 200 metros cuadrados
adicionales, donde están ubicados
dos nuevos estudios, una fonoteca más
amplia, un aula para la capacitación,
cocina, comedor, sala de estar y la Redacción
Digital.
Ese
aire renovado también es agradecido
por el pueblo que se enorgullece de su emisora.
Francisco Rey Alfonso, destacado escritor
e investigador de este territorio, opina
que la Voz de la Ciudad Condal ha sido siempre
la voz del pueblo.
“La
vida, las tradiciones y la cultura de los
jaruqueños siempre han estado presentes
en el trabajo de nuestra emisora. Y digo
nuestra, porque crecimos escuchándola,
vivimos al ritmo de lo que desde allí
nos cuentan. La gente siempre está
pendiente de los trabajadores que hacen
la radio como si fueran parte de su propia
familia, ¿y acaso no es así?”
En
las calles las opiniones son diversas, pero
todas concurren, tienen la misma esencia:
el cariño y el agradecimiento del
pueblo.
Jesús
es un campesino que siempre está
pegado a la radio y dice, en buen cubano,
“que es enfermo a Radio Jaruco”;
Danilo, que “se emociona con las crónicas
de las periodistas”; María
Julia, que “Radio Jaruco es el sitio
más lindo del mundo y que sus locutores
merecen un premio”.
Esas
son frases que se repiten y que sirven,
sobre todo, para comprometer y alentar a
los artistas, técnicos y realizadores
de esta emisora comunitaria que celebra
más de cuatro décadas de trabajo
a favor de la comunidad. |