Centinela del granito de arroz.

La historia de tu bebé comienza con dos células: un óvulo y un espermatozoide que se funden, se dividen y viajan por la trompa de Falopio para anidar esa casa maravillosa del útero.

Dra. Gleibis Niurka Varela, Ella es especialista de ultrasonido de Genética,
Dra. Gleibis Niurka Varela

A las cuatro semanas puede ser tan diminuto como un grano de arroz, pero ya lo amas en una dimensión ilimitada.

Lo has visto cientos de veces con los ojos de la imaginación hasta que llega alguien como la Dra. Gleibis Niurka Varela Martínez, para hacer tangible la ilusión que te ha quitado el sueño.

Ella es especialista de Jaruco, con un Diplomado de ultrasonido de Genética, y asistió en más de una década a muchas mujeres como tú, incluso fue la que estrenó el servicio en la Ciudad Condal.
Pero no es su célebre profesionalidad lo que te serena, sino algo extraño y especial enmascarado bajo su bata de médico, lo que disuelve el torbellino en tu cabeza.

Gleibis dispone de una computadora conectada a la sonda llamada transductor, un gel que pone en tu vientre, ¡ah!, y una muy eficaz asistente que añade tu nombre a la larga lista de afortunadas en su consulta.

Ella recorre y explora el interior del útero, y si estás en la quinta semana sus ojos danzan con el tun tun del nuevo corazón.

Ha sido Gleibis, la primera en confirmar que serás mamá y la primera que descubrirá poco a poco el paisaje de tu niño o niña, desde la formación de su columna vertebral, su cabecita, brazos y piernas, hasta la evolución de los ojos, el cerebro…., su futuro.

Y es entonces, cuando le confías tu barco y el baúl del tesoro. Gleibis llevará en la brújula de este viaje, que ya no es solo tuyo, su propio corazón.

Las mariposas de sus manos y esa ternura a prueba de tempestades fueron creadas para bendecir las nuevas vidas que llegaron y las que germinan también en los tiempos más oscuros de la pandemia.
Es difícil encontrar su silla vacía en el Departamento de ultrasonido de Genética del Policlínico Docente Integral Noelio Capote, de Jaruco, poco probable que llegue al trabajo triste o con señales de agobio y totalmente imposible que aparezca sin dejar la impresión de haber salido de una caja de muñecas.

Su única debilidad y tal vez su mayor fortaleza es el temor a equivocarse, por eso es porfiada como observadora y en prudencia pocos le aventajan.

Por todo ello es que la familia de Jaruco se enorgullece de tener a la Dra. Gleibis: esa invencible centinela del granito de arroz que germina en un vientre de mujer, único espacio en el Universo donde las quimeras se vuelven niños y las esperanzas en humanidad.

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